Además, solicitaron información a la gestión de Horacio Rodríguez Larreta sobre distintos aspectos vinculados a la iniciativa, entre ellos, la finalidad de la colocación de "los arboles de metal" en la plaza de Villa Urquiza y “el presupuesto destinado”.
También, preguntaron “si se planifica colocar estas estructuras en otros parques o plazas” y requirió, en el caso la respuesta sea afirmativa, “ se detalle dónde serán colocados y el presupuesto asignado para la realización y colocación de los mismos”.
Árboles de verdad
En los fundamentos de la iniciativa, la diputada aseveró que “los árboles en dicho sentido, absorben el dióxido de carbono, principal causante del calentamiento global, a la vez que liberan oxígeno. Según la FAO, un árbol grande puede absorber hasta 150 kilos de CO2 al año. Además son excelentes filtros para los contaminantes urbanos y las pequeñas partículas” e indicó que además “absorben gases contaminantes como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de sulfuro. Filtran partículas finas como polvo, suciedad o humo del aire atrapándolos sobre las hojas y la corteza”.
Asimismo indicó que “también reducen la contaminación acústica, que queda atenuada por los follajes. Aumentan la biodiversidad urbana y contribuyen a la regulación térmica (pueden ayudar a enfriar el aire entre dos y ocho grados Celsius), con lo que pueden llegar a reducir en verano la necesidad de aire acondicionado en un 30% y las facturas de calefacción en invierno entre un 20% y 50%. Regulan el flujo del agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales” y detalló que “un perennifolio o árbol maduro de hoja verde permanente, por ejemplo, puede interceptar más de 15 000 litros de agua al año. La sombra de los árboles disminuye la evaporación del agua de los céspedes sedientos. La mayoría de los árboles recientemente plantados necesitan solo quince galones de agua por semana. A medida que los árboles transpiran, aumentan la humedad atmosférica”.
Al mismo tiempo que señaló que “según la FAO, pasar tiempo cerca de los árboles mejora la salud física y mental, aumentando los niveles de energía y la velocidad de recuperación, a la vez que disminuyen la presión arterial y el estrés. Tapan el sonido de las calles y autopistas cercanas y crean una agradable cubierta de verde, lo cual mejora el impacto visual de la ciudad. También reducen la exposición a los rayos UV-B en aproximadamente un 50%”.
La reacción en redes sociales
La aparición de los “árboles”, en tanto, fue criticada también por organizaciones ambientalistas que la calificaron de “aberración”. Además, en las redes sociales las críticas no se hicieron esperar y criticaron a Larreta por la decisión.