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La UCR y sus dilemas: Volver a los orígenes sin apoyo y el deseo de un "golpe de Estado"

La Unión Cívica Radical (UCR) está atravesando una fuerte crisis interna. No hay orden ni disciplina partidaria y hay quienes hablan de "golpe de Estado".

Si hay algo que hoy reina en la UCR es el desorden. La llegada de Javier Milei en la política profundizó una crisis de identidad con la que ya viene lidiando hace rato la Unión Cívica Radical, y por ende, hay quienes empiezan a plantear "volver a las raíces" para recuperar la fuerza que algún día supo tener el radicalismo.

Si bien el centenario partido tiene gobernadores en cinco provincias, ese peso político no se ve reflejado ni en el Congreso de la Nación, ni en la aceptación de gran parte de la opinión pública; imagen negativa impulsada por el propio Presidente de la nación, que ha elegido llamar a casi todos sus miembros "traidores" y "kirchneristas de buenos modales". Incluso, hay quienes aseguran que los mandatarios provinciales que logró la UCR, se debe -en mayor medida- a haber sido parte de Juntos por el Cambio, coalición que "les dio vida".

Pero ahora, con Javier Milei en la Casa Rosada, el partido está divido en dos: entre quienes aspiran a un radicalismo más moderno y quienes exigen volver a las raíces de la UCR. En el medio, hay desorden y desobediencia entre sus miembros, y hay quienes aseguran que hay radicales que "tienen ganas de hacer un golpe de Estado partidario", pero que esa intención solo queda en una expresión de deseo "porque no le dan los números".

La UCR, el desorden, Manes, De Loredo y Lousteau

La fractura y desobediencia que sobrepasa al partido quedó reflejada con la discusión del mega DNU de Javier Milei en el Senado, en donde tras el rechazo, todos los ojos y las críticas quedaron puestas en Martín Lousteau, a quien se le cuestionó su rol como presidente del radicalismo y a través de un comunicado se le pidió colaborar con "un cambio de país" y la construcción de "una UCR más moderna".

De todos modos, Martín Lousteau tiene sus argumentos. Entre otros tantos, el exministro de Cristina Kirchner y su círculo está convencido de que Javier Milei lo eligió como rival. "Milei lo eligió para ese lugar y él quiere ponerse ahí", dijeron desde la UCR a Urgente24.

Sin embargo, admiten que ese lugar que eligió Lousteau le hizo perder el manejo del partido, "porque no le responden los gobernadores y mucho menos los diputados y senadores nacionales... Es un problema que está teniendo y que tendrá que ver de resolver", agregaron.

Ante esa debilidad de Lousteau, surge entonces quienes "hacen la suya", y para congraciarse con Javier Milei, pretenden quedar en una posición más amigable con el Presidente apoyando las propuestas que enviará al Congreso. Para ese grupo de radicales "hay que leer y entender el mensaje de las urnas", y mirar la política "no con los ojos del pasado, sino del presente".

En ese sentido, han elegido hacer caso omiso a las preferencias del líder de su partido y apelan al "tabula rasa" de Milei: hacer borrón y cuenta nueva tras los múltiples agravios que ha tenido el Presidente para con el radicalismo, y ayudarlo a la gobernabildad.

Por otro lado, hay un grupo más extremo, que lo que pide es que el radicalismo "vuelva a sus orígenes" y no ven con buenos ojos ese pedido de una UCR "moderna".

Ese sector lo lidera el diputado nacional y neurocientífico Facundo Manes, un hombre que desde que llegó al partido, más que sumar, ha restado y dividido. Recordemos, por ejemplo, que al momento de conformarse los bloques en la Cámara baja, la UCR estuvo a punto de romperse, ya que Manes estaba encaprichado con liderar la bancada en Diputados aún no teniendo los apoyos necesarios. Finalmente, la presidencia del bloque se la quedó el cordobés Rodrigo De Loredo, un diputado que está cada vez más cercano a la idea de acompañar el plan de gobierno del Presidente de la nación.

"Las principales bases del partido son socialdemócratas, o sea, de centro izquierda, y eso es lo que buscan retomar las agrupaciones radicales, desde la juventud hasta los más antiguos. Las principales agrupaciones del radicalismo están en contra de Javier Milei y el alfonsinismo sigue vivo dentro de las estructura partidaria", aseguró una fuente a Urgente24, que asegura que hoy por hoy Facundo Manes tiene las adhesiones necesarias para liderar espacios importantes de la UCR.

En contraparte, un diputado radical dijo a este medio: "Facundo Manes no está para liderar nada, es un delirio, porque para empezar, él y su ego son la misma cosa", disparó.

"El problema del golpe de Estado dentro del bloque no son las ganas, sino los números. Te tienen que dar los números. Si hubiera alguien con 17 firmas en la mano sería otra historia, pero Manes no las tiene", agregó.

De todos modos, sobre esta fractura en el partido y cómo impactará, por ejemplo, én la votación del DNU en Diputados, el legislador nacional consideró que "pasará lo mismo que en el Senado".

"Finalmente la gente que tiene responsabilidad de gobierno tiene una lógica distinta que la gente que no la tiene. Eso fue siempre así en el radicalismo, en los 80 pasaba lo mismo. Alfonsín tenía la responsabilidad de gobernar y el partido todos los días decía cualquier cosa porque total no gobernaban nada", sentenció.

Así las cosas, se espera que el DNU en Diputados sea aprobado por la mayoría de los radicales, con la salvedad de un grupo de aproximadamente ocho legisladores que responde a Facundo Manes y otros seis legisladores cercanos a Lousteau, pero varios de estos últimos aún están en duda y aseguran que tienen "libertad de acción".

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