Sin embargo, admiten que ese lugar que eligió Lousteau le hizo perder el manejo del partido, "porque no le responden los gobernadores y mucho menos los diputados y senadores nacionales... Es un problema que está teniendo y que tendrá que ver de resolver", agregaron.
Ante esa debilidad de Lousteau, surge entonces quienes "hacen la suya", y para congraciarse con Javier Milei, pretenden quedar en una posición más amigable con el Presidente apoyando las propuestas que enviará al Congreso. Para ese grupo de radicales "hay que leer y entender el mensaje de las urnas", y mirar la política "no con los ojos del pasado, sino del presente".
En ese sentido, han elegido hacer caso omiso a las preferencias del líder de su partido y apelan al "tabula rasa" de Milei: hacer borrón y cuenta nueva tras los múltiples agravios que ha tenido el Presidente para con el radicalismo, y ayudarlo a la gobernabildad.
Por otro lado, hay un grupo más extremo, que lo que pide es que el radicalismo "vuelva a sus orígenes" y no ven con buenos ojos ese pedido de una UCR "moderna".
Ese sector lo lidera el diputado nacional y neurocientífico Facundo Manes, un hombre que desde que llegó al partido, más que sumar, ha restado y dividido. Recordemos, por ejemplo, que al momento de conformarse los bloques en la Cámara baja, la UCR estuvo a punto de romperse, ya que Manes estaba encaprichado con liderar la bancada en Diputados aún no teniendo los apoyos necesarios. Finalmente, la presidencia del bloque se la quedó el cordobés Rodrigo De Loredo, un diputado que está cada vez más cercano a la idea de acompañar el plan de gobierno del Presidente de la nación.
"Las principales bases del partido son socialdemócratas, o sea, de centro izquierda, y eso es lo que buscan retomar las agrupaciones radicales, desde la juventud hasta los más antiguos. Las principales agrupaciones del radicalismo están en contra de Javier Milei y el alfonsinismo sigue vivo dentro de las estructura partidaria", aseguró una fuente a Urgente24, que asegura que hoy por hoy Facundo Manes tiene las adhesiones necesarias para liderar espacios importantes de la UCR.
En contraparte, un diputado radical dijo a este medio: "Facundo Manes no está para liderar nada, es un delirio, porque para empezar, él y su ego son la misma cosa", disparó.
"El problema del golpe de Estado dentro del bloque no son las ganas, sino los números. Te tienen que dar los números. Si hubiera alguien con 17 firmas en la mano sería otra historia, pero Manes no las tiene", agregó.
De todos modos, sobre esta fractura en el partido y cómo impactará, por ejemplo, én la votación del DNU en Diputados, el legislador nacional consideró que "pasará lo mismo que en el Senado".
"Finalmente la gente que tiene responsabilidad de gobierno tiene una lógica distinta que la gente que no la tiene. Eso fue siempre así en el radicalismo, en los 80 pasaba lo mismo. Alfonsín tenía la responsabilidad de gobernar y el partido todos los días decía cualquier cosa porque total no gobernaban nada", sentenció.
Así las cosas, se espera que el DNU en Diputados sea aprobado por la mayoría de los radicales, con la salvedad de un grupo de aproximadamente ocho legisladores que responde a Facundo Manes y otros seis legisladores cercanos a Lousteau, pero varios de estos últimos aún están en duda y aseguran que tienen "libertad de acción".