En concreto, el proyecto de ley propone derogar la Ley N°25.858 respecto al derecho a votar de las personas privadas de su libertad por orden judicial.
A su vez, la iniciativa plantea que se agregue un inciso al artículo 3 bis del Código Nacional Electoral, de modo de establecer que quedan excluidos del padrón electoral “los detenidos por orden de juez competente mientras no recuperen su libertad”.
Para la oposición, y según describe en sus argumentos, la Ley 25.858 resulta ser “un mero recurso para la obtención de votos por parte del Poder Ejecutivo, teniendo en cuenta el perfil de electorado que detenta el oficialismo”.
Del mismo modo, los diputados de JxC cuestionaron que “el procedimiento para el sufragio de personas privadas de su libertad implica una erogación económica que obviamente debe ser afrontado por las arcas del Estado”, y agregó que “esos fondos pueden ser destinados a mejorar la situación carcelaria de los mismos internos a los que el oficialismo intenta ‘beneficiar’ con el otorgamiento del sufragio”.
Por último, la oposición considera que celebrar elecciones en centros de detención "implican un riesgo grave para la seguridad, ya que el escenario sería óptimo para llevar a cabo ‘motines’ o fugas de internos”.