Tras la noticia quien también salió a quejarse fue la líder del partido GEN, Margarita Stolbizer, aliada del armado opositor que también hizo su descargo en Twitter.
"No somos todos iguales ante la ley. La impunidad del poder pone a los poderosos afuera de la acción de la justicia por vía del sobreseimiento. El resto de las personas siempre debe someterse a un juicio para que se pruebe su culpabilidad o su inocencia"; consideró.
Y añadió: "El juicio por el Memorándum con Irán debía esclarecer razones del Pacto que liberó a los iraníes acusados x el atentado a la AMIA de comparecer ante la justicia argentina, determinando si hubo o no delito. La gravedad de los hechos imponía la apertura del juicio. Favores al poder".
También se quejó el diputado nacional Álvaro de Lamadrid, quien dijo que "la impunidad es la partera de todas nuestras desgracias".
A través de su cuenta de Twitter, el legislador nacional escribió:
"Sobreseída Cristina Kirchner, Zannini y los demás imputados en la causa del Memorándum con Irán por inexistencia de delito. La impunidad es la partera de todas nuestras desgracias. No hay que escindir el destino judicial de CFK del futuro de la división de poderes en el país".
También se mostraron en contra de la decisión de la Justicia la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA):
"Rechazamos el fallo porque es una forma anormal de terminal un proceso", dijeron.
Del lado oficialista se festeja:
Del otro lado de la moneda está el oficialismo, quien tampoco perdió tiempo y a través de las redes sociales varios dirigentes se expresaron al respecto del sobreseimiento de CFK en la causa del memorándum con Irán.
"Memorándum con Irán: cuando los fallos los hacen los jueces y no los compañeros de tenis o los amigos de un Presidente... las mentiras se caen y se hace Justicia!", escribió el ministro de Justicia, Martín Soria.
También hizo lo propio el abogado de CFK, Gregorio Dalbón, quien en su cuenta de Twitter escribió: "otro invento de Bonadio que se cae al tacho".
Por su parte, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández agregó: "No había que ser un genio. Era suficiente con tener un poquito de comprensión jurídica".