Pero, antes, Manzur y Jaldo buscaron la bendición de CFK. Manzur tendió puentes mientras reforzaba su vínculo personal con Alberto Fernández, pero desconocía el resultado de su gestión hasta que CFK le acaba de anunciar públicamente que el pasado ha sido pisado.
También Jaldo intentó, en ese período, lograr la bendición del Instituto Patria, donde manoteó el timbre en varias oportunidades invocando aquello de "el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Pero Jaldo no tuvo éxito en sus ofertas y, si faltara confirmarlo, lo acaba de confirmar CFK.
Manzur logró uno de los escasos éxitos del FdT en las PASO 2021, y fue con contundencia, reconfirmando la realidad puesta en duda en septiembre 2015 cuando el entonces Acuerdo del Bicentenario inventó una posible tramoya en el escrutinio que habría perjudicado a José Cano, hoy un cadáver dentro del propio Juntos por el Cambio. Siempre resultó extraña aquella decisión de Mauricio Macri y Nicolás Caputo: reclamar en la Provincia de Tucumán, donde Cano había perdido, y no hacerlo en la Provincia de Santa Fe donde hasta hoy día se duda de que 'el Midachi, Miguel Torres del Sel, no haya ganado.
El problema acerca de la propuesta de CFK a Alberto Fernández consiste en que si Manzur aceptara ir a la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, debería o renunciar o pedir licencia al frente del Ejecutivo de Tucumán y quedaría a cargo Jaldo, su adversario. Inadmisible.
Un acuerdo entre Manzur y Jaldo es más difícil que una tregua entre Alberto Fernández y CFK, tal todos lo saben en Tucumán.
Otro dato consiste en que CFK no se opone a la Liga de Gobernadores, mito que había circulado durante semanas.
CFK hasta promueve que desde los gobernadores provenga el intento de rescate del FdT. Hasta la fecha se presentaba a los gobernadores como los impulsores del fallido 'albertismo', que dejara atrás a CFK, enarbolando aquella frase de la que Manzur se arrepiente en privado. Curiosidades todo esto sucede mientras la orquesta sigue con sus acordes en la cubierta del Titanic.