Además, el proyecto ordena que “ENARSA deberá asociarse con la/s Provincia/s titular/es del dominio del recurso hídrico comprometido en los aprovechamientos hidroeléctricos referidos en el artículo precedente, a través acuerdos bajo las condiciones y parámetros que las partes convengan”.
Como opción para cada caso, el proyecto abre la puerta para que se pueda “incorporar la participación del capital privado”.
Para Oscar Parrilli, la “compleja coyuntura” internacional derivada de la guerra en el Este de Europa, “ha puesto en el centro del debate público la necesidad de acelerar el desarrollo de nuestros recursos hidrocarburíferos, convencionales y no convencionales, en orden a garantizar el abastecimiento interno y colocar crecientes excedentes en el mercado externo, como así también, fortalecer el desarrollo de fuentes alternativas, como las renovables”.
La oposición desconfía de La Cámpora
Tras la presentación del proyecto de ley, algunos representantes de la oposición salieron al cruce, entre ellos el diputado nacional del PRO, Francisco Sánchez.
En declaraciones al portal iProfesional, el diputado neuquino, quien integra la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara baja, admitió que hay que buscar una solución de cara al 2023, pero alertó que está en desacuerdo con la propuesta porque "ENARSA es manejado por La Cámpora".
"Efectivamente hay que encontrarle alguna solución y en ese sentido se está pidiendo que las concesiones pasen a las provincias, pero Nación con este proyecto está buscando que el principal administrador sea ENARSA, una empresa que maneja La Cámpora, con lo cual no puede salir nada bueno de ahí", dijo.
Y siguió: "La Cámpora ha demostrado ser, no solamente ineficiente respecto del manejo de organismos públicos, sino que además es muy oscuro todo. A la ineficiencia le suman mucha oscuridad y finalidades políticas que están lejos de promover el bien común para todos los argentinos, sino que actúan específicamente para un sector político".