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Cristina Kirchner recibió a Walter Correa y a otros sindicalistas días atrás en el Senado.
Se trata de una línea dura, como quedó demostrado en el discurso de Moyano durante la jornada de movilización de la CGT el miércoles. El hijo de Hugo Moyano denunció que los empresarios nucleados en AEA "son los que quieren darle un golpe institucional al Gobierno", al mismo tiempo en que reclamó a Alberto Fernández más decisión para disciplinar a ese sector.
Correa anticipó esa línea en un panfleto que se distribuyó con el sello de la seccional Oeste de la CGT, que él lidera, además del de su sindicato y otras firmas.
El texto titulado "Parar el golpe" denunciaba “un plan desestabilizador” adjudicado a la Asociación de Empresarios de la Argentina (AEA), la Cámara de Comercio de USA (AmCham), la Sociedad Rural y Pro.
Durante la manifestación del 17/08 Correa se mostró alineado con la Casa Rosada, pero también hizo un reclamo. “El gobierno tiene que saber que todos y los trabajadores que marchamos hoy estamos de su lado y se haga cargo”, dijo en declaraciones radiales.
Como Pablo Moyano y a contramano de lo que plantea la CGT (aunque ahora lo admite en términos "sectoriales"), Correa también apoya que el Gobierno otorgue bonos o sumas fijas en compensación por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a una inflación que se proyecta cercana al 100% para este año.
Correa, por otro lado, tiene un historial de participación en política partidaria. En 2017 fue electo diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por la lista de Unidad Ciudadana. En 2019 compitió en la interna del Frente de Todos por la intendencia del partido de Moreno, pero fue derrotado por la que luego sería jefa comunal del distrito, Mariel Fernández, del Movimiento Evita.