“En base a lo analizado precedentemente, le corresponderá de manera proporcional una reducción de 192 días para que transite el Régimen de Progresividad Penal”, añadió el magistrado. Ello no significa una reducción de la condena, sino una anticipación de los plazos en los que podrá acceder a la libertad condicional.
Entre los cursos educativos que realizó Schiavi en la cárcel figuran “Mecánica básica del automotor”, “Manejo de celulares”, “Introducción a la informática”, “Producción de alimentos artesanales: conservas, confituras y productos lácteos”, “De peones a reyes – ajedrez avanzado”, “Introducción de peluquería”, “Servicios turísticos”, “Confección, arreglos y reciclado de indumentaria”, “Síntomas sociales en las series de televisión del siglo XXI”, “Gestión operativa de servicios de alojamiento”, “Formación docente en género y violencias – Ley Micaela” y “Clases de guitarra y ukelele en casa”.
Cabe recordar que Amado Boudou también fue beneficiado por el "estímulo educativo", que le permitió adelantar el cumplimiento de su condena. De hecho, le fue mejor ya que consiguió que le reconocieran diez meses de su condena cuando ya se encontraba bajo arresto domiciliario en el inicio de la pandemia. Por ese reconocimiento educativo, Boudou apeló una orden que lo obligaba a volver a la cárcel. El 6 de julio habrá una audiencia en la Cámara Federal de Casación que definirá su suerte.
# Familiares de víctimas, muy enojados
Al enterarse de esta decisión judicial, los familiares de la tragedia de Once sostuvieron que “la reducción de 192 días de su condena por la realización de cursos cumplidos en la cárcel y enmarcados en el régimen de estímulo por estudio previsto en el artículo 140 de la Ley 24.660, modificada por la ley 26.695, merece nuestro mayor repudio. NO porque la decisión sea ilegal, sino porque la aplicación taxativa de dicha norma es contraria al espíritu que debe reinar de reinserción del preso. NO es este el caso. Schiavi no es un preso común, por sus características personales y por su formación”, sostuvieron.
El comunicado señaló que “el estimulo tiene que tender a la reinserción social posibilitando que el condenado obtenga una salida laboral cumplida la pena” y advirtió que “el condenado y corrupto Schiavi realice cursos de ‘Reparación y mantenimiento de nuestra computadora personal’, ‘Programación visual de imágenes: introducción a Processing’’ así como otros de botánica o electricidad, no apuntan a su reinserción sino a disminuir su pena. Que el condenado se aproveche de una ley que necesariamente debe ser mejorada, es un burla y una nueva agresión a este colectivo y a la Sociedad toda”.
En tanto, la diputada nacional de Junto por el Cambio y madre de una de las víctimas de la Tragedia de Once, María Luján Rey, consideró que la decisión de la Justicia es "injusta" y da "bronca".
"Repudiamos esta decisión, entendemos que la ley permite eso, pero hoy la verdad deberíamos repensarlo. El estudio en la cárcel es por la reinserción, pero acá estamos hablando de una persona que por su acción mató a 52 personas", enfatizó la legisladora de Juntos por el Cambio.
En diálogo con el programa "Baby en el medio", que conduce Baby Etchecopar por Radio Rivadavia, Rey cuestionó la decisión judicial y dijo que ese beneficio debería ser para quien se quiere reinsertar en la sociedad, pero señaló que a Schiavi "no le faltaban herramientas".
"Me llama la atención que no sepa manejar el Excel. Es muy alejado del sentido común, genera impotencia, bronca", recalcó la madre de Lucas Menghini Rey, fallecido en la tragedia ferroviaria ocurrida el 22 de febrero de 2012.
"Nunca bajamos los brazos, logramos que se condene a los corruptos y estas situaciones obviamente son un golpe, es injusto", destacó Rey.
Sostuvo que no tiene "nada que en contra que estudie" en la cárcel, "pero le reducen 190 días y es un montón". "Que estudie, pero que no implique una reducción de condena, no tienen nada que ver una cosa con la otra, porque Schiavi lo hace para que le bajen la pena, no porque no sabe usar el Excel", se quejó la diputada nacional, que consideró que "la única forma de resarcir a la sociedad es cumplir la condena".