La fiscalía determinó que, "a los fines de delimitar temporalmente el objeto procesal denunciado, en virtud del suceso de relevancia penal traído a esos estrados judiciales, compúlsese la página web del sistema de registro de datos Nosis".
Esto se dispuso "respecto de cada una de las personas y empresas descriptas" en la denuncia.
La denuncia se basó en un análisis de las declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción por el propio De Andreis.
Tailhade sostuvo que los denunciados se habrían "enriquecido patrimonialmente de manera apreciable e injustificada, mientras ejercieran tareas como funcionarios nacionales en el periodo presidencial del 10 de diciembre de 2015 al 10 de diciembre del 2019".
Según estimó el legislador, Fernando de Andreis aumentó su patrimonio 6 veces entre 2015 y 2019 y apuntó a la compra de un departamento de US$ 2 millones en Barrio Parque.
El vínculo con las inmobiliarias que investigará Di Lello se debe a que De Andreis declaró ser poseedor del 50% de la propiedad y dijo tener una deuda con la inmobiliaria Darwin de 7,82 millones de pesos tanto al inicio como al final de 2019.
Según Tailhade, De Andreis no podría haber comprado nunca esa propiedad con los ingresos de su cargo en el Gobierno y recordó que, según sus declaraciones juradas, el exsecretario de la Presidencia ingresó al gobierno nacional con un patrimonio de $2.258.147 en 2015 y terminó su labor con $13.149.190.
Por último, resultó llamativo que ante la Oficina Anticorrupción, el exfuncionario macrista informara que en 2015 tenía US$ 8.000 de ahorro, mientras que en 2019 poseía US$ 19.000, que habían ingresado a su patrimonio en 1969, unos 7 años antes de su nacimiento.