La medida fue resuelta por la fiscal en lo penal y contravencional Celsa Ramírez a raíz de que el joven viajó a Cancún y a su regreso debía guardar aislamiento, pero las imágenes lo captaron en la cancha de Boca en el mencionado partido frente al conjunto de Núñez.
La acusación no sólo es contra el joven sino también contra Riquelme por infringir el artículo 205 del Código Penal, que sanciona de 6 meses a 2 años al que viole las medidas impuestas por el Poder Ejecutivo en plena pandemia para evitar el contagio de coronavirus y también por el artículo 202, que castiga a aquél que propagare una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas.
Ahora, el pedido fiscal va a ser evaluado por el juez en lo penal y contravencional Gonzalo Viña, informó la agencia Noticias Argentinas. La elevación, según fuentes del caso, no precisa de la firma de un juez. El procedimiento se completa con el llamado del magistrado a las partes para que planteen nulidades.
Padre e hijo fueron citados a prestar declaración indagatoria hace un mes. Según fuentes judiciales, en la audiencia los imputados presentaron escritos donde explicaron porque, según su visión, no había cometido delito alguno.
Como padre e hijo no tienen antecedentes penales pueden pedir la suspensión del juicio a prueba, trámite judicial más conocido como probation, y, a cambio, hacer tareas comunitarias u algún otra medida que disponga la Justicia. Esto intentarían conseguir los Riquelme.
Al formular la acusación, la fiscal dijo que Agustín Riquelme formó parte del grupo de jóvenes que viajaron a Cancún en un viaje de egresados y que al regresar a Argentina detectaron al menos que 40 de ellos estaban contagiados de coronavirus.
Tal cual disponen las medidas, a su regreso debía guardar aislamiento por diez días, pero al joven se lo vio en la cancha de Boca en ese Superclásico. Incluso, en la imagen captada por las cámaras que están en poder de la fiscal, también se ve a Juan Román Riquelme al lado de su hijo junto a otras personas.