Beraldi confirmó en declaraciones a la agencia estatal de noticias Télam que, en caso de que Casación no acepte el recurso, recurrirá en queja ante la Corte Suprema para que la causa permanezca en los tribunales federal de Lomas de Zamora.
La presentación judicial por parte de Beraldi fue hecha pública por el diputado ultrakirchnerista Leopoldo Moreau, en declaraciones radiales en las que advirtió además que no será el "único querellante" que cuestione la decisión de Casación, puesto que se esperan otras presentaciones similares de figuras vinculadas al oficialismo.
Por su parte, Beraldi argumentó en su apelación la afectación de la garantía del juez natural, es decir, que los procesos los sigue el juez que los inició.
"Tal como lo establece el artículo 18 de la Constitución Nacional, ningún proceso judicial puede ser sacado de los tribunales designados por ley con anterioridad al hecho enjuiciado, como ha ocurrido en estas actuaciones", señaló el abogado.
La decisión de trasladar a Comodoro Py los expedientes surgió de un pedido de los imputados Gustavo Arribas (ex titular de la AFI en la gestión macrista) y de Darío Nieto, ex secretario privado del expresidente.
El principal argumento de los camaristas para decidir el cambio de jurisdicción es que la mayoría de los hechos de espionaje tuvieron epicentro en la Capital Federal.