Y añade: "Insisto, trabajar menos para que más gente tenga acceso al mercado laboral, que es un aspecto que necesitamos explorar con cierta urgencia".
"No puede haber tantas personas agobiadas por el exceso de trabajo y tantas personas agobiadas por la falta de trabajo", reflexionó el Papa argentino.
El Congreso acerca su debate
Al igual que el Papa Francisco, el pedido de la jornada laboral reducida es un pedido que también es recurrente en el Congreso Nacional. En ese sentido, hay dos proyectos (de legisladores del Frente de Todos) que aún tienen estado parlamentario y puede que se debatan en los próximos meses.
La primera iniciativa, impulsada por la dirigente de la Asociación Bancaria, Claudia Ormaechea, propone una jornada laboral de un máximo de seis horas por día, y un tope de 36 horas semanales.
El segundo proyecto fue presentado por el diputado nacional y titular de CTA de los trabajadores Hugo Yasky, que propone reducirla a 40 horas semanales. En ambos casos, se establece que, al implementar la ley, no podrá haber una disminución proporcional del salario.
De todos modos, los proyectos tienen algunas excepciones como cuando: se trate de directores y gerentes, los trabajos se efectúen por equipos o se esté en presencia de un accidente ocurrido o inminente, o en caso de trabajo de urgencia a efectuarse en las máquinas, herramientas o instalaciones, o en caso de fuerza mayor.
En ese sentido, y según confirmaron fuentes parlamentarias a Urgente24, en el Congreso ya comenzaron a analizarse entre los asesores los proyectos presentados por los diputados del Frente de Todos para su tratamiento en comisiones. En esa línea, ambos proyectos fueron remitidos para su evaluación al grupo de asesores de diputados que son parte de la Comisión de Legislación del Trabajo, que conduce la diputada oficialista Vanesa Siley.
A su vez, según informaron fuentes del oficialismo en el Congreso, hay algunas reticencias de parte de Juntos por el Cambio, pero como no es la mayoría, hay altas chances de que se inicie su propio tratamiento y se pueda copiar el ejemplo de países como Chile, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Japón e Islandia, que según estudios han obtenido "muy buenos resultados" con la implementación de dicha normativa.