Esto se ve más adelante, cuando abre sospechas. Fernández recuerda que al inicio de su gestión se denunció la existencia de "más de 100 celulares encriptados provistos por la AFI". Entonces empieza con el revoleo de nombres:
Así, se asignaron esos dispositivos a María Eugenia Vidal; a Julio Conte Grand, Procurador de PBA; a Daniel Angelici, ex presidente de Boca; a Gustavo Ferrari, ex ministro de justicia de PBA; al empresario Nicolás Caputo y a Martín Ocampo, ex Fiscal General de CABA, entre otros Así, se asignaron esos dispositivos a María Eugenia Vidal; a Julio Conte Grand, Procurador de PBA; a Daniel Angelici, ex presidente de Boca; a Gustavo Ferrari, ex ministro de justicia de PBA; al empresario Nicolás Caputo y a Martín Ocampo, ex Fiscal General de CABA, entre otros
"¿Para que existían esos teléfonos encriptados? ¿Qué secretos preservaban funcionarios políticos, y judiciales con empresarios? ¿Qué conversación secreta tenía con funcionarios políticos, fiscales o jueces un empresario del juego devenido en “operador judicial”?, se pregunta el Presidente.
Luego exigió que la Justicia investigue "sin demoras" y dirima "responsabilidades de autores y cómplices en estos hechos". Nobleza obliga: recién en este punto Fernández habla de un "presunto método ilegal de persecución" que prácticamente había dado por probado en el primer tuit.
¿Por qué el Presidente de la Nación tuvo la necesidad de salir con todo respecto al 'Gestapogate' más de una semana después de su aparición? ¿Creerá que es un tema que no tuvo suficiente impacto en la opinión pública y que se diluye entre otros de una agenda más próximas a la ciudadanía, como la inflación y la inseguridad, por lo que salió a rescatarlo?
Nombró a Julio Conte Grand, a quien el kirchnerismo busca con el cuchillo entre los dientes para desplazarlo. ¿Querrá el Presidente aportar argumentos en ese sentido?
¿O simplemente quiso agitar la grieta y aprovechar un episodio de inestimable valor político para poner contra las cuerdas al principal espacio opositor?
Después de todo, en el oficialismo festejan la aparición del 'Gestapogate' como en el macrismo se celebró la captura de José López intentando esconder US$10 millones en bolsos en un monasterio de General Rodríguez.
Cada cual vio confirmadas las aberraciones que ve en el otro.