La frase de cabecera del doctor Lotocki para convencer a sus pacientes con el fin de que se operaran era “con tu inversión, logra tu mejor versión”.
El calvario de una paciente de de Lotocki, en primera persona
“Antes de operarme yo tenía una existencia que podría considerarse privilegiada”, escribió Trenchi.
Jamás había experimentado enfermedades importantes. Concurría al gimnasio con regularidad y me cuidaba mucho en las comidas. Solía viajar a menudo para comprar ropa en el exterior y luego venderla en mis showrooms de Ramos Mejía y Núñez. Me iba bárbaro en lo personal y también en lo económico. Estaba completamente sana y era feliz. Disfrutaba de una rutina social intensa, con muchos eventos, presentaciones y fiestas. Todo era alegría. Jamás había experimentado enfermedades importantes. Concurría al gimnasio con regularidad y me cuidaba mucho en las comidas. Solía viajar a menudo para comprar ropa en el exterior y luego venderla en mis showrooms de Ramos Mejía y Núñez. Me iba bárbaro en lo personal y también en lo económico. Estaba completamente sana y era feliz. Disfrutaba de una rutina social intensa, con muchos eventos, presentaciones y fiestas. Todo era alegría.
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Gabriela Trenchi, antes de operarse con Aníbal Lotocki
“Estaba a punto de concretar todos mis sueños cuando mi camino se cruzó con el de un médico (¿o el diablo?) y algo quebró para siempre esa soñada tranquilidad futura” agregó la empresaria textil.
Gabriela Trenchi pudo aportar a una causa que manejó el fiscal Sandro Abraldes una serie de datos muy relevantes para lograr la condena en primera instancia del facultativo de origen misionero.
Existían en la sala de operaciones varias irregularidades:
-era un recinto que no tenía paneles de control cardíaco. Eso fue lo que determinó la clausura preventiva del local que se usaba como clínica.
-el quirófano no contaba con la habilitación del Ministerio de Salud para hacer los trabajos que se estaban allí practicando. Las autorizaciones habían sido concedidas para cirugías menores ambulatorias.
-la sala de operaciones carecía de los elementos mínimos requeridos: no tenía ni carro de paro, ni ventilador mecánico.
-en los allanamientos judiciales no se encontraron libros de anestesistas, ni estudios pre quirúrgicos archivados. La mayor parte de la documentación rescatada por las autoridades se relacionaba con demandas y cartas documento en contra de Lotocki
-el acceso al sitio de intervenciones poseía falencias respecto de las llamadas “áreas limpias”.
-no había sala de recuperación post operatoria y tampoco una terapia intensiva para situaciones de emergencias o grave riesgo
Concluyendo, existía una deliberada desatención de las normas sanitarias más básicas y elementales.
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El "caso Lorocki" genera desde hace varios años enorme interés en la opinión pública de Argentina
El doctor Lotocki intenta que le transformen su actual prisión en un penal en una detención domiciliaria.
Gabriela Trenchi sostiene que si ello ocurriera, el cirujano volvería a operar de manera clandestina como lo hizo en reiteradas ocasiones a pesar de que tenía prohibido ejercer la medicina. Gabriela Trenchi sostiene que si ello ocurriera, el cirujano volvería a operar de manera clandestina como lo hizo en reiteradas ocasiones a pesar de que tenía prohibido ejercer la medicina.