Fue tanto el revuelo en redes sociales que el intendente de Pinamar, Martín Yeza, tuvo que salir a dar explicaciones en su cuenta oficial de Twitter:
"Se viralizó un video de un grupo de personas que buscó impedir que un agente de fiscalización retuviera la mercadería de un vendedor ambulante sin permiso. Quiero explicarles los motivos:", arrancó diciendo el mandatario municipal.
"1) La venta ambulante está permitida, pero tiene un sistema que busca el equilibrio entre que exista oferta y que a la misma vez la playa no sea un griterío de ofertas "Helado, helado!". Buscamos que la gente venga a descansar", explicó en un primer tuit.
Y siguió: "2) con el punto anterior pueden no estar de acuerdo, pero hay una cuestión central y es el de los cuidados bromatológicos. Sobre esa venta de alimentos, sin licencia, desconocemos en qué condiciones fueron producidos y quizás se los estás dando a tus hijos. Por eso los cuidamos".
Para finalizar, el intendente compartió una imagen de uno de los trabajadores municipales agredidos y reflexionó: "3) Si es por puestos de trabajo en Pinamar hay muchos puestos de trabajo, pero a los dos agentes de fiscalización los arañaron por impedir que retuvieran mercadería de dudoso origen. Le agradezco a los agentes el trabajo que hicieron, ojalá les lleguen las disculpas".
Ante la explicación del jefe municipal, no faltó la ironía propia de Twitter, y entre las respuestas que recibió el intendente se leyeron: "Gracias por salvar a nuestros hijos de los churros del mal, no nos van a alcanzar nuestras vidas para agradecerte... Creo que existen otros modos para certificar y chequear a los que quieren trabajar. Corran a los delincuentes, no a los que, a pesar de las dificultades, buscan laburar... Pero intendente, yo salía del Ku en cuatro patas y hablando en arameo y lo único que me curaba era media docena de churros callejeros y sin licencia. Dejen laburar al churrero en paz hermano".