Desde el Gobierno dejaron trascender que el impacto del caso podría tener algún correlato electoral dada la corta distancia entre el crimen del kiosquero Roberto Sabo, la protesta reprimida y los comicios.
Por eso desde el oficialismo activaron un mecanismo de contingencia que consistió en salir a denunciar a la oposición por un presunto aprovechamiento político de la tragedia. La portavoz Gabriela Cerruti habló de "asco".
Por otro lado, mientras la militancia llega hasta el predio de Merlo se conoce además la inflación del mes de octubre que evidenciaría un recalentamiento de los precios. El índice se ubicaría por encima del 3%. Las elecciones se realizarán en un clima de fuerte malestar por la permanente erosión de los salarios a pesar del 'plan Platita'.
Economía y seguridad dejaron rápidamente atrás a la pandemia y al temor sanitario en las preocupaciones de la ciudadanía. Ya no es un tema de conversación que haya en vigencia un masivo plan de vacunación contra el Covid-19. El Gobierno contaba con esa medida como as bajo la manga. Las PASO de septiembre confirmaron que era insuficiente.
En el Gobierno no ven con mejores expectativas este domingo. Algo de eso quedó en claro en la cena que el Presidente mantuvo con empresarios en la noche del martes en Olivos.
Allí se habló del día después. Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, prometieron que no habrá default con el FMI, ni salto devaluatorio. Horas más tarde el dólar blue se fue a los $207 previendo todo lo contrario para después del 14N, en lo que respecta al tipo de cambio.
La incógnita que se llevaron los empresarios es qué margen de maniobra tendrá un Presidente debilitado por el resultado de las urnas, con una Vicepresidente impredecible soplándole la nuca y amenazando con una radicalización que volvería inviable, por ejemplo,cualquier intento de acuerdo con la oposición.
Que Cristina no hable en el acto puede responder a una cuestión física, pero no desentona con la diferenciación que hizo con Alberto Fernández cuando distribuyó su furibunda carta convirtiéndolo en el padre de la derrota.
Las derrotas también tienen madres. En este caso, más que nunca.