El juez aseguró que estas decisiones avaladas por Rosatti, Rosenkrantz y Maqueda -que en las próximas horas dejará el Tribunal por cumplir 75 años- representan una falta de respeto a la sociedad, que ha reclamado “austeridad” y al Poder Judicial, que carece de recursos para brindar un servicio adecuado a la población.
Al respecto, señaló que “se han dictado dos acordadas que afectan las competencias de los jueces de la Corte en materia de sentencias judiciales y de superintendencia, lo que no ha sucedido en toda la historia del Tribunal”.
“La acordada referida a los conjueces, tiene el claro objetivo de que muchos casos no sean resueltos por los jueces del Tribunal, sino por otros jueces; es algo que nunca existió en toda la historia del Tribunal. Afectará la seguridad jurídica de los precedentes, porque al cambiar los conjueces, cambiarán los precedentes, y además, motivará presentaciones de nulidades”, explicó sobre la decisión para el funcionamiento del tribunal con 3 jueces que firmó en disidencia.
“La acordada referida a la delegación de funciones en la administración, permitirá que el administrador dialogue con jueces y juezas, funcionarios y funcionarias, otorgando o negando cuestiones relevantes, lo cual no sólo es llamativo, sino que nunca se hizo en la historia de la Corte”, continuó.
En ese contexto, Lorenzetti consideró que las peleas por ocupar espacios de poder en el tribunal terminaron menoscabando la función prioritaria de la Corte, que es la de dictar sentencias en casos de trascendencia institucional. El juez informó que hay 87.218 causas que esperan un pronunciamiento del tribunal, cifra histórica debido al atraso.
En tanto, en la acordada en la que se anunció que el secretario de la Corte y titular de la Secretaría Judicial N°2, Silenio Rómulo Cárdenas Ponce Ruiz, había solicitado jubilarse y la mayoría de los señores ministros nombró a otra secretaria de la Corte como su reemplazo, Lorenzetti denunció que se lo presionó para que dimitiera. “El colmo es la decisión sobre la que disiento, porque, si bien me había llegado el comentario de que se presionaba a los secretarios de Corte para que se jubilaran, nunca pensé que eso podía ser cierto, pero la prueba concreta es que en esta decisión se dice que el secretario de previsional, ‘comunicó' su decisión de jubilarse, cuando nunca lo hizo en el acuerdo de ministros”.
“Además, al mismo tiempo, se designa en su lugar a una secretaria de Corte, creando otro cargo más, y se trata de una empleada de la vocalía de uno de los ministros. O sea, funcionan dos secretarios al mismo tiempo; ya no hay lugar para recibir la cantidad de secretarios de Corte designados en este año”, agregó en la disidencia.
“Esta falta de austeridad, de respeto de procedimientos mínimos de transparencia, es todo lo contrario de lo que la Corte dice en sus fallos y lo que la sociedad argentina quisiera ver en sus dirigentes. Que, asimismo es una falta de respeto para los jubilados de Argentina designar a una persona amiga, sin experiencia para gestionar sesenta mil causas. No hay concursos, solo designaciones discrecionales, de personas sin prestigio, solo se requiere que sean controladas por un ministro. Realmente es un escándalo”, reclamó.