El decreto que está firmado por el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, el ministro de Salud Fernán Quirós y el jefe de Gabinete Felipe Miguel, establece que “los efectores del subsistema de salud privado y los de la seguridad social deberán reprogramar y suspender, durante el plazo de 30 días corridos, la atención programada y las intervenciones médicas vinculadas a patologías que con criterio médico no sean de carácter urgente o que no puedan ser discontinuadas o postergadas”.
En ese sentido, explicaron que el objetivo de la decisión del gobierno porteño es “contar con la mayor cantidad de recursos asistenciales disponibles que permitan la atención de pacientes con COVID-19, tanto ambulatoria como de internación”.
“En el contexto actual y, atento a la evaluación de la condición epidemiológica realizada por el Ministerio de Salud, se advierte la necesidad de una acción articulada y coordinada de todo el sistema de salud en su conjunto, enfocando los esfuerzos del sistema sanitario para la atención de pacientes con COVID-19, sin desatender las necesidades más urgentes”, agrega el decreto.
Según información oficial, el sistema público del distrito porteño, hay 450 camas destinadas a pacientes en estado grave, de las cuales 323 se encuentran ocupadas, es decir, el 71,7%.