El comunicado fue acompañado de fotografías a modo de pruebas (ver imágenes relacionadas).
Por su parte, los metrodelegados se defendieron al asegurar que ellos no están trabajando en la zona de cocheras y taller de las nuevas estaciones por un acuerdo.
"No estamos en esa zona; está personal jerárquico", dijo Roberto Pianelli, titular del gremio en una conferencia de prensa.
Por su parte, el delegado de la línea C, Néstor Segovia, culpó al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por los incidentes. "Están buscando una coartada", dijo, porque la adminitración Macri "quería inaugurar estas estaciones sí o sí", en el marco de la campaña electoral.
No se entiende cuál sería el problema, Segovia. Lo que importa es el beneficio de los usuarios. ¿Está mal eso?
"Esa coartada que se la vaya a hacer a otros", manifestó el metrodelegado al mismo tiempo que dijo que "ojalá hagan un peritaje, porque si hay un sabotaje tenemos que ir presos".
Segovia recordó que "cuando advertimos" problemas "con los coches de la línea H decían lo mismo".
Por su parte, Pianelli recordó que el gremio había advertido sobre que las cocheras y el taller de las nuevas estaciones "no estaban en condiciones para trabajar".
"Queremos remarcas la actitud de Metrovías y Sbase de culpar a los conductores...esas mentiras tuvo implicancias concretas", dijo en relación a las situaciones del jueves y este viernes en la estación Rosas.
En el 2do día de recorrido completo de la línea B y luego de una primera jornada con algunos incidentes, esta mañana volvieron a vivirse momentos de tensión sen la nueva estación Juan Manuel de Rosas luego de que la empresa Metrovías informara que una formación no iba a salir por problemas técnicos.
Esta situación generó la reacción de varios pasajeros, quienes sensibilizados por los inconvenientes registrados en esa línea durante las últimas semanas, increparon con gritos a los empleados del subte cuando fueron obligados a abandonar el tren que debía salir desde la nueva terminal ubicada en el barrio porteño de Villa Urquiza.
A raíz de la tensa situación y según relataron varios testigos, al lugar debieron acudir efectivos de la Policía Metropolitana. El inconveniente, según informaron fuentes de Metrovías, "duró sólo cinco minutos, entre las 8.20 y las 8.25", y el servicio de la línea B finalmente quedó normalizado a las 8.30.
Desde la Policía Metropolitana, informaron además que los efectivos se acercaron hasta el lugar para contener a los pasajeros que intentaban ingresar a la estación, que en pleno horario pico se colapsó debido a la demora.
Metrovías, en un comunicado, expresó "que todos los sistemas e instalaciones para operar funcionan correctamente y que está garantizada la seguridad de los pasajeros y el personal".