Los despidos del nivel ejecutivo de CI, que cuenta con más de un millón de empleados y voluntarios en todo el mundo, fueron anunciados en un decreto papal publicado en la página oficial de la prensa del Vaticano, y en ese sentido, el director general Aloysius John, quien fue elegido en una votación impugnada en 2019, terminó desplazado de su cargo, al igual que su equipo de liderazgo.
Ahora, con la decisión del Papa Francisco, quedará a cargo Pinelli, que según el decreto “actualizará los Estatutos y el Reglamento” de Cáritas “para su mayor funcionalidad y eficacia, orientando a la institución en la elaboración de la próxima Asamblea General”. Además, el designado comisario estará acompañado por el cardenal filipino Luis Tagle y enmarcará su trabajo en el ámbito del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el organismo que se encargó de evaluar el ambiente de trabajo en el Secretariado General de CI.
Por otro lado, el comunicado del Vaticano aclaró que los despidos en CI “no tendrán impacto en el funcionamiento de las organizaciones miembro y en el servicio de caridad y solidaridad que llevan a cabo alrededor del mundo; es más, servirá para reforzar dicho servicio”.
Cabe destacar que la organización con sede en Roma reportó ingresos de unos 5,1 millones de euros (5,2 millones de dólares) en 2020 y gastos de 4,4 millones de euros, según su balance anual.
Por último, un ex empleado de Caritas que cooperó con investigadores externos dijo que atestiguó casos de acoso e incompetencia durante la gerencia de John, especialmente en el manejo de un escándalo de abuso sexual en las operaciones de Cáritas en la República Centroafricana. El denunciante habló bajo condición de anonimato por temor a represalias.