La tensión de los reclusos se traslada al personal del Servicio Penitenciario bonaerense que debe hacer frente a los reclamos y a la falta de comida y pagan por “un refuerzo” de la alimentación en las cárceles.
Culpan de la situación al gobierno de Vidal. El tema es delicado particularmente en las cárceles más pobladas, como la Unidad 30 de Máxima Seguridad ubicada en General Alvear, en el centro de la Provincia. Además, las versiones citadas por el portal informativo daban cuenta en las últimas horas de una medida “en cadena” que podrían replicar otros penales de persistir la situación actual.
En la U9 de La Plata, familiares de detenidos contaron que "es inminente" una huelga de hambre. E incluso le ponen fecha: podría ser el 3 de diciembre.