En ese contexto, los dos principales gremios de trabajadores estatales bonaerenses rechazaron este viernes (13/9) el bono de $3.000 que Vidal otorgará en dos tramos a los empleados públicos cuyos salarios no superen los 38.300 pesos.
El secretario general de UPCN, Carlos Quintana, aseguró en declaraciones a Télam que "rechazamos el bono por considerarlo insuficiente", y apuntó que se trata de una "decisión unilateral del Gobierno".
"El Estado nacional otorgó un bono de 5.000 pesos en un único pago y la provincia ofrece uno de 3.000 y en dos cuotas", dijo, y resaltó que "el gobierno se había comprometido a sentarnos a hablar de cláusula gatillo, y terminamos con este bono que es un 2% sobre lo que veníamos discutiendo los primeros meses de este año, y $900 de asignaciones familiares".
Para Quintana, el bono "es muy poco en la situación que estamos y ante la pérdida salarial que sufrimos".
Por su parte, el titular de ATE provincia de Buenos Aires, Oscar De Isasi, dijo a la misma agencia que "rechazamos de plano este bono porque es absolutamente insuficiente", y subrayó que "hoy el salario de los estatales vale 50% desde el 10 de diciembre de 2015, cuando la gobernadora Vidal asumió".
Por último, le pidió al Gobierno la "reapertura de paritarias, aumento salarial y el pase a planta permanente de los trabajadores precarizados", remarcó que "son 5.000 contratos autónomos que el 31 de diciembre quedan en la calle, más los temporarios mensualizados de Educación y cientos de becarios de Salud”.
Por su parte, desde el gobierno bonaerense explicaron que "se está otorgando el bono que se puede pagar".