Esta decisión, que en otras ocasiones fue tolerado por periodistas que simpatizan con el peronismo, es considerado "traición explícita" por Carlos Rodríguez en Página/12 cuando lo que debería escandalizarlo es la posibilidad que Edgardo Depetri gestione Lanús.
En verdad, la opción 'lista completa' en muchas ocasiones es irracional: si se descubre un mejor candidato que el propio para determinada responsabilidad de gestión del Estado ¿por qué no elegir en consecuencia, si al final de cuenta el Estado somos todos?
En este contexto la 'lista completa' al igual que el 'cliché' de la llamada 'disciplina partidaria', cuando es utilizada para impedir el debate o razonamientos alternativos.
El llamado 'verticalismo' es propio de una institución castrense (Juan Perón era un militar que luego eligió la política partidaria para expresarse) pero el debate amplio previo a la búsqueda de consensos es tan importante como las elecciones internas y la preferencia por la meritocracia.
Si esto fuese el estándar y no la excepción, la Argentina estaría mucho mejor. La Administración Macri es un gobierno de amigos tal como el de Cristina Fernández de Kirchner fue un gobierno de militantes en muchos casos no aptos para cumplir con la tarea encomendada. Entonces, ninguno de los 2 eligió a los mejores sino a quienes, con diferentes comportamientos, ejercitaron la genuflexión.
Era conocido desde hace un par de semanas que Grindetti había decidido intentar mantenerse a flote en Lanús apelando a la boleta corta, ¿está bien si lo hace un peronista y está mal si lo hace un no peronista?
Si Mauricio Macri y Vidal tienen escasas posibilidades pero Grindetti tiene mejores posibilidades, ¿por qué exigirle que se incinere en las urnas de Lanús?
Es llamativo que al peronismo le molesta que su rival utilice procedimientos y actitudes similares para mantenerse en el poder.