El abogado patrocinante de de los damnificados, Gonzalo Escaray, puso en relieve que el grupo denunciado, además de la usurpación hay una agravamiento dado que “están haciendo uso del complejo y de todas las cabañas desde diciembre de 2017, alquilándolas a terceros”.
El letrado además expreso: “Los verdaderos propietarios de las cabañas, se presentaron y prestaron declaración testimonial ampliando sus denuncias ya que los usurpadores habrían confeccionado un acta notarial mediante la cual habrían tenido lugar sendas estafas.”
En el expediente consta que la denuncia fue acompañada por los respectivos boletos de compraventa y numerosa documentación que acredita la propiedad de las cabañas.
Además, se realizó una inspección ejecutada por personal policial de Villa Gesell, en la que se constató “la existencia de personas extrañas en el lugar como así también cerraduras en el piso, las cuales fueran violentadas y cambiadas en las puertas de ingreso de las cabañas.”
El abogado Escaray resaltó que “luego de presentarse todas las pruebas, se solicitó la restitución de las cabañas, lo cual fue apoyado por el Dr. Eduardo Elizárraga, titular de la Fiscalía Nº 5 de Pinamar, quien manifestó ante el Juez de la causa Leopoldo Mancinelli , que “la investigación versa sobre una usurpación que habría sido cometida por un grupo de miembros del fideicomiso ‘Calles Mar Azul y Brown’, encabezados por los familiares del fiduciante Arias en perjuicio de los demás beneficiarios del fideicomiso que serían Sastre, Slezack y otros”.
“Dicha Petición debe ser resuelta por la justicia los próximos días, en tanto se agrava la situación de los usurpadores ante la existencia de otros delitos por los cuales sería inminente su declaración indagatoria”, sentenció Escaray.