Los vecinos señalan que el proyecto de ordenanza, se trataría en las próximas horas, por lo que mantienen un alerta lanzada desde que se conoció una donación de tierras atribuida a un empresario que las compró a la empresa Nuevas Rutas y las cedió al municipio ese mismo día.
“El plan del municipio pretende llevar la planta de tratamiento y un relleno sanitario a un predio rodeado de explotaciones agropecuarias, huertas orgánicas, clubes de campo y de haras y lindante a una escuela. No hubo ningún estudio de impacto ambiental, social, ninguna consulta a los vecinos, y tampoco se tuvo en consideración a la estación Sucre que fue declarada patrimonio cultural e histórico de la zona. Si esto avanza la comunidad de Open Door va a quedar encerrada en la basura”, enfatizó Viviana Novelle, vecina de la zona.
El afectados rechazan la instalación del basural y que denuncian que detrás de esta decisión hay un negociado. Al tiempo afirman que la iniciativa llegó hasta legisladores provinciales, personas del ámbito de la comunidad educativa y referentes de Open Door que se sumaron a la movilización decididos a defender la zona.
Según relataron las tierras eran de la concesionarias vial Nuevas Rutas que le vendió cuatro lotes a una persona de nombre, Bruno Magliardi.
Por su lado, Susana Luna, directora de la Escuela N° 3, ubicada entre el basural La Quema y la antigua estación de trenes Sucre, aseguró que los alumnos “ya sufren el olor y el humo generado por las quemas de sobrantes que la municipalidad realiza desde hace años” en la zona y advirtió que "si se amplía el basural de la quema hacia el predio frente a la estación va a ser un desastre ambiental”.
En tanto el diputado bonaerense, Alex Campbell, también acompañó este reclamo y la preocupación de los vecinos por la falta de información, en igual sentido se expresó el senador Emiliano Reparaz, quien aseguró que pedirá a las autoridades informen sobre “la planificación para la relocalización del basural” y los detalles del proyecto de rezonificación.
“El sitio seleccionado de manera discrecional e informal por el municipio implicaría la rezonificación de un espacio de protección histórica a uno industrial. Este proyecto no pasó por audiencia pública, no hubo participación ciudadana ni hubo ordenamiento territorial y se apresta a ser aprobado. La metodología debe ser la del consenso, se consulta a los vecinos y se define en base a criterios económicos, jurídicos y paisajísticos. Este parece un proyecto más bien impuesto”, concluyó Gustavo Zuleta, Director del Departamento de Ecología y Ciencias Ambientales (DECA) de la Universidad Maimónides.