Durante la reunión, el Gobernador afirmó en que “necesitamos reducir la cantidad de contagios, lo que requiere disminuir la circulación y, al mismo tiempo, profundizar los cuidados personales y el cumplimiento de los protocolos”.
“Hemos hecho un esfuerzo muy grande para ampliar el sistema sanitario, pero hemos visto en otros lugares del mundo que no hay capacidad de respuesta que alcance cuando el aumento de los casos es exponencial”, añadió.
Por su parte, el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, brindó un cuadro de situación y señaló que “las medidas tomadas por el Gobierno Nacional y por la Provincia han sido efectivas para disminuir el crecimiento de los casos, lo que vuelve a demostrar la eficacia de las restricciones sobre la circulación”.
“Tenemos que trabajar para revertir la situación porque, mientras haya más ingresos que egresos en los hospitales, el sistema sanitario estará en riesgo”, añadió.
Según se informó de manera oficial, el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, remarcó en su intervención: “Apoyaremos las medidas que tome el Gobierno Nacional, necesitamos disminuir la circulación en el AMBA para poder cortar la cadena de contagios”.
“Sin lugar a dudas todos queremos salvar vidas y a los intendentes nos toca de cerca porque conocemos a los vecinos que lo padecen”, manifestó Jorge Macri, de Vicente López.
“En Carmen de Areco hemos pasado a fase 2 y las nuevas medidas fueron bien recibidas por la comunidad”, indicó Iván Villagrán.
Kicillof se refirió a los avances de la campaña de vacunación y agradeció el apoyo de las y los intendentes: “Todo este trabajo en conjunto nos permitió adoptar medidas que le pusieron un techo a los contagios; ahora tenemos que seguir implementando acciones para bajar la curva mientras seguimos vacunando”. “Los sacrificios valen la pena porque no nos podemos resignar a un número alto de contagios que después derivan en casos graves”, dijo.
Más temprano, el gobernador bonaerense había puesto énfasis en la necesidad de bajar la curva de contagios, más que en aplanarla. "Ya nos tienen un poco podrido con estas cosas de amesetar la curva. No nos podemos resignar a que la gente se contagie", dijo Kicillof y enfatizó en la necesidad "de reducir la velocidad de contagio, no sólo de aplanar la curva" al remarcar que "30 mil casos, significa una cantidad de enfermos graves y fallecidos".
"Hay que volver a tierra firme y dejar de estar a 6.000 metros de altura", se quejó en declaraciones a la prensa al recorrer un vacunatorio instalado en el Parque de la Cervecería Quilmes, junto a la intendenta local Mayra Mendoza.
En ese marco, Kicillof se inclinó por más restricciones al sostener que "cuando subieron los contagios, el mundo cerró todo" al señalar que no se trata de "una receta bonaerense".
"Ahora hace falta bajar la curva, lo dijo hasta el propio jefe de Gobierno (porteño), Horacio Rodríguez Larreta", expresó Kicillof y apuntó que desde el Gobierno se busca "coordinar con la Ciudad".
"Hay que bajar la curva, no que deje de crecer. No podemos festejar que paró de subir. Hay que bajarla con menos contactos y menos movilidad porque el virus se contagia persona a persona", indicó.