ver más

Comienzan 2 semanas decisivas para Buenos Aires

Hasta ahora, más allá de las amenazas y guerra fría, Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli mantuvieron el vínculo político, ya que no hay relación personal. Sin embargo, hay motivos para suponer que llegan momentos decisivos para ambos.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Dinero, eso es lo que precisa Daniel Scioli para que no explote la provincia de Buenos Aires.
 
Dinero es lo que sabe Cristina Fernández que precisa Daniel Scioli para mantener su ambición de suceder a Cristina.
 
Dinero es lo que Daniel Scioli sabe que precisan los intendentes municipales y él sabe que si Cristina Fernández no resuelve los problemas bonaerenses, él no conseguirá ayudarlos, y todo se complicará para Buenos Aires pero también para la Nación.
 
Esa es la especulación de Scioli: Cristina puede hostigarlo pero no más que eso porque Buenos Aires es demasiado grande para caer.
 
Habrá que seguir con atención los sucesos.
 
 
Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
 
"(...) En medio de esos enjuagues, se produjeron tres hechos: la Presidenta ha ordenado nuevas embestidas contra Daniel Scioli para cerrarle el camino a una futura candidatura, enterada de los contactos secretos o no tanto que el gobernador ha mantenido en los últimos tiempos con Sergio Massa, Alberto Fernández, Hugo Moyano y Roberto Lavagna. Y exigió borrar de la conducción de La Cámpora a José Ottavis, enredado en el presunto pago de sobornos en la Legislatura bonaerense. Y le soltaría definitivamente la mano a Amado Boudou, advertida por sus espías judiciales de que, por primera vez desde que saltó el escándalo Ciccone, el vicepresidente podría estar a un paso de su procesamiento por tráfico de influencias. Teme que alguna esquirla termine por alcanzarla."
 
 
Marisa Álvarez en El Día, de La Plata:
 
"(...) Por eso es que se vienen dos semanas clave, las que restan para que comience el cronograma de pagos que tendría fecha de arranque el lunes 2 de julio. Y lo serán en todo sentido, porque un retaceo de esos fondos no sólo implicará un posible pago desdoblado de salarios o la postergación del aguinaldo: en términos políticos implicaría la configuración mucho más acabada de un escenario de confrontación entre Scioli y el kirchnerismo.
 
“De cómo se termine de pagar los sueldos dependerá cómo sigue la historia”, se admite en la Gobernación, donde los diseños de planes alternativos a seguir, ya sea en sintonía o desde la vereda de enfrente de la Casa Rosada, son motivo de largas tertulias. El “ya nada será igual” que soltó un alto funcionario provincial en uno de esos encuentros, marcaría la decisión de Scioli de profundizar el trabajo de ir sumando voluntades dentro del peronismo en busca de insuflar volumen político a su declarada aspiración presidencial que, quizás, tenga la necesidad de explicitarse con anticipación en las legislativas de 2013.
 
Los encuentros con Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, las charlas con Roberto Lavagna y los acercamientos con otras figuras del peronismo no K, van encaminadas en esa dirección.
 
Con el Gobernador ya lanzado como candidato a la sucesión, en los laboratorios oficiales se le suman ingredientes a una posible salida no confrontativa con la Rosada en 2013. Compartir la lista de diputados es una de las variantes y hasta se aceptaría el nombre de Alicia Kirchner como cabeza de esa nómina. Pero el sciolismo se planta con la idea de contar con al menos 5 lugares apetecibles en esa nómina y anota a varios ministros: Alberto Pérez, Alejandro Arlía, Cristian Breitenstein y Cristina Alvarez Rodríguez. A ellos habría que sumar al ex recaudador Santiago Montoya.
 
Si el acuerdo no prospera, existen alternativas en danza, todas diseñadas desde un escenario de confrontación con la Casa Rosada. Pero en este aspecto hay que detenerse en un nombre que puede transformarse en actor clave en la disputa legislativa: Sergio Massa. El intendente de Tigre mide bien y tiene un alto índice de conocimiento. Y su posible decisión de ser candidato a diputado nacional como paso previo a dar la pelea por la Gobernación, es un elemento que obliga a cambiar hipótesis y escenarios en el oficialismo.
 
“Si acordamos con él, debería encabezar la lista de diputados nacionales”, dicen en la Gobernación, donde también se evalúa el escenario inverso: que Massa pudiera ir de candidato por la lista oficial con el sello K. Si bien es una alternativa que buena parte del peronismo juzga poco probable -recuerdan que el tigrense anota varios enemigos declarados en la cúspide del poder-, en ese caso el sciolismo estaría dispuesto a dar la pelea con Karina Rabollini, la esposa del Gobernador.
[ pagebreak ]
Pero todas esas proyecciones tienen la urgencia de la inmediatez si finalmente se dispara la crisis con el universo K. No resultó casual que en las últimas horas reverdeciera la versión de la vuelta de Martín Ferré, el ministro de Desarrollo Social, a la Cámara de Diputados.
 
“Será más temprano que tarde”, aventuran en no pocos despachos oficiales. Sumar voluntades en la Cámara baja es otra de las estrategias del sciolismo que no se contentaría con sólo eso.
 
Todas las miradas confluyen allí en José Ottavis, ahora excomulgado por La Cámpora. Sólo para recordar, ocupa la estratégica vicepresidencia que en diciembre el sciolismo buscó ocupar con Ferré."
 
 
El último párrafo de Marisa Álvarez permite introducir, y explicar, probablemente, cierta nota de Leonardo Nicosia en el bisemanario Diario Perfil:
 
“Viene de una familia de muy buena posición económica.” Con esa frase, publicada en Página/12, los “allegados” a José Ottavis intentaron defenderlo de las sospechas en torno a su patrimonio, que aparecieron en las últimas semanas con el chat telefónico sobre supuestas coimas y las denuncias públicas de su ex esposa.
 
Sin embargo, la reconstrucción de su pasado demuestra que ese argumento no es verdadero: el padre se fundió en dos oportunidades, le trasladó todas las deudas a su propio hijo y por ese motivo el líder de La Cámpora no pudo usar tarjeta de crédito durante varios años.
 
PERFIL investigó el nivel de vida del vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, que antes de llegar a la Casa Rosada vivía en un departamento alquilado de dos ambientes y hoy habita un inmueble de cuatro habitaciones en un edificio histórico de Retiro.
 
Dentro del clan Ottavis, el único que alguna vez tuvo un buen pasar económico fue su abuelo materno. Francisco Arias Pelerano fue un abogado peronista con fluidos contactos con las Fuerzas Armadas, que fundó la Escuela de Ciencias Políticas de la UCA y era amigo personal del represor Eduardo Emilio Massera.
 
El padre del diputado provincial, en cambio, no tuvo la misma suerte con el dinero. Marcelo Horacio Ottavis es un ingeniero agrónomo que vivía en la zona de San Isidro y manejaba una fábrica de alimento balanceado para animales. Sin embargo, en la década del noventa, su negocio quebró.
 
Poco después se mudó con toda la familia a Corrientes. En la localidad de Monte Caseros, tomó créditos del banco de la provincia e insistió con un emprendimiento similar. Y el resultado fue exactamente el mismo, porque al tiempo se volvió a fundir.
 
Luego de los fracasos comerciales –para poder seguir trabajando– el ingeniero decidió emancipar a su hijo más grande y trasladarle las deudas que había acumulado. Ese primogénito era José Ottavis, quien por ese motivo no pudo usar tarjetas de crédito por varios años.
 
Crecimiento
 
Antes de desembarcar en la Secretaría General de la Presidencia, el referente de La Cámpora llevaba una vida sencilla: en el año 2001 alquilaba un departamento de dos ambientes en Sánchez de Bustamante al 1100. En 2003 se trasladó a otro similar en Caballito, que salía barato porque se lo alquilaba a una amiga de la familia, sin contrato ni inmobiliaria. Y luego de vivir un tiempo en Haedo, recaló en una sencilla casa de su ex esposa en Villa Adelina.
 
Pero desde 2010 vive en un extenso departamento de cuatro ambientes en un lujoso edificio de época de la calle San Martín, en Retiro. Allí los alquileres no bajan de US$ 1.300 aunque Ottavis jura que le cuesta sólo el 15% de su sueldo.
 
El diputado tampoco se fija en gastos cuando descansa. Algunos los fines de semana largos viaja a El Calafate o a Mar del Plata, donde el verano pasado alquiló una casa. En los últimos cinco años se tomó vacaciones en el extranjero, incluyendo lugares como Cuba, Brasil y Europa."

Más Leídas

Seguí Leyendo