Por otro lado, consultado sobre la merma en los fondos, Di Sabatino explicó que “debido a la crisis internacional, hay que ser más cuidadoso con” las cuentas públicos. “En otro momento, esto se revolvía con una ATN (Aportes del Tesoro Nacional) o un ATP (Aportes del Tesoro Provincial ) pero ahora eso no es posible”.
No obstante la apretada situación, Di Sabatinio descartó subas en los impuestos municipales, porque "ya se hizo".
Modificaciones presupuestarias y la reducción de la coparticipación dejaron a los municipios en una situación precaria. En los distritos más grandes la caída fue de entre 15 y 20 millones de pesos mientras que los más chicos sufrieron recortes de 4 millones, informó recientemente el sitio Perfil.com.
En Vicente López “la cosa está muy mal”, según un hombre de confianza del intendente Jorge Macri. Según versiones de trabajadores estatales, fueron 200 los contratos que no se renovaron debido a esta falta de dinero público.
El intendente de Nueve de Julio, Walter Battistella, reconoció que hace ya varios meses que se pagan sueldos desdoblados. Por su parte, en Arrecifes, el jefe comunal Daniel Bolinaga directamente planteó el problema ante el Consejo Deliberante de su ciudad. “Nos dijo que no bajaba el dinero de la coparticipación. Hay retraso a proveedores y por eso metemos presión a la provincia”, reconoció a este portal un legislador oficialista.
En este caso, es indistinto hablar de conurbano o interior de la provincia. Todos están con los mismos problemas. El intendente de Pilar, Humberto Zúccaro habló con Perfil.com y fue directo: “Estamos con luz amarilla con el presupuesto local. Tratamos de asegurar el pago de sueldos, los aumentos y que continúe el funcionamiento regular de la salud y obra pública”. Además reconoció que en caso de continuar este panorama “evitaremos llamados a licitación para obras porque no queremos entrar en déficit grande”.
La provincia de Buenos Aires proyecta para este año un déficit de $13.500 millones. El presupuesto 2012 preveía $6.500 millones. Se disparó otros $7.000 millones por el aumento promedio del 22% en los sueldos de sus 450 mil empleados, incluidos docentes y policías. Otro dato de la escasez: el Estado está en mora con sus proveedores, en la mayoría de los casos, desde noviembre 2011. En la región sudoeste (Tres Arroyos, Bahía Blanca, etc) se están cortando los suministros a los comedores escolares (ver nota relacionada).
La otra alternativa global para la administración Scioli es contraer préstamos. Puede acceder en cuentagotas. Acaba de colocar US$50 millones (ampliables a 200) a un año de plazo. Buenos Aires debe $60.000 millones. El 51,5% de las acreencias corresponden a la Nación. Y en ese plano, la dependencia por refinanciamiento es absoluta.
Por estas horas, Scioli define una Reforma Impositiva para proveerse de 2.685 millones de pesos por aumentos en el Inmobiliario Rural, Sellos e Ingresos Brutos. Y un permiso de la Legislatura para solicitar créditos por otros 2.400 millones. El tratamiento parlamentario está en medio de una tormenta política. Si logra aprobación de las cámaras, los 2.685 millones de pesos le alcanzarán para el pago de apenas una quincena de sueldos.
En tanto, parece improbable la asistencia por parte del Estado Nacional. Em su último informe semanal, la consultora Ecolatina destacó que "es poco probable que las transferencias no automáticas a las provincias compensen la pérdida de dinamismo de la recaudación". "En caso de no poder cerrar la brecha, (la provincias) deberán requerir asistencia adicional de la Nación, lo cual llevará a que se incrementen las tensiones entre los distintos niveles de Gobierno con el correr de los meses”, señala el documento.
Por otro lado, la guerra política desatada entre la Casa Rosada y el gobernador Scioli también tendría consecuencias en las finanzas de la provincia. Nación no le estaría girando al gobierno bonaerense todo lo que podría, más aún después de que el exmotonauta hiciera públicas sus aspiraciones presidenciales con miras a 2015.