En una carta hecha pública en febrero, Falcone manifestó: "Hoy cumplo 10 años en nuestra secretaría, hoy esta gestión nos pone cámaras con la excusa de un robo turbio, nos cierra entrada y accesos en nuestro propio edificio, insulta a nuestros delegados, nos controla minutos de entrada, policías atienden a la gente, no pagan los viáticos hechos, nos presionan a través de memos, controlan el trabajo en cantidad como si fuera una fábrica, y sobre todo juegan a ser dueños de nuestro bolsillo dando premios o quitando horas para definir quien está de qué lado".
No obstante, Scioli justificó el cambio con los problemas de salud que Cobacho padece. “No queremos que abandone la lucha pero Sara debe priorizar su salud; no deja el gobierno, lo único que hace es cambiar de rol. Con su dura experiencia personal vamos a contar con sus valiosos consejos”, dijo el gobernador.
El gobernador anticipó que Guido Carlotto, apodado Kibo, "ya está trabajando en la transición" y que la próxima semana asumirá formalmente el cargo. En tanto, Cobacho seguirá cerca de Scioli. "Sara seguirá de cerca la administración de las políticas de defensa de los Derechos humanos desde mi consejo de asesores de la Unidad de Gobernador”, explicó el mandatario bonaerense.
Más allá de la situación clínica de Cobacho, la designación de Carlotto fue interpretada como una cesión de Scioli al cristinismo que venía reclamando el apartamiento de la desplazada funcionaria.
Guido Carlotto fue candidato a intendente de La Plata en 2011, pero perdió frente a Pablo Bruera, un peronista de relación oscilante con la Casa Rosada. Fue senador provincial por el Frente para la Victoria y es un cristinista acérrimo. Su página web tiene como encabezado una fotografía que lo muestra reunido con Cristina Fernández.
Se confirma el especial interés de los Carlotto por la Secretaría de Derechos Humanos provincial. La nieta, empleada de la repartición, pidió la renuncia de Cobacho, el hijo, Guido, la asume y la misma Estela rechazó en marzo el ofrecimiento de Scioli para comandarla, porque, aseguró, "no tengo tiempo".