Las primeras quejas llegaron desde el interior de la provincia, puntualmente del partido de 9 de Julio. Allí el intendente Walter Battistella consideró como "una locura" la suba y justificó sus declaraciones al señalar que en su localidad "tenemos calidad de agua inadecuada".
De acuerdo a fuentes consultadas por el diario El Día, el porcentaje de incremento tarifario será uniforme para todas las categorías de usuarios domiciliarios, tanto del servicio medido de agua corriente como del no medido, ya que la actualización se aplicará sobre el valor fijado para la unidad de agua, que es el mismo para todas las categorías, determinadas a su vez por diversos factores, entre otros los barrios en que se están ubicados los inmuebles y las características de éstos.
La suba también alcanza a los usuarios comerciales.
Los montos mensuales de las 2 tarifas que, entre ambas, alcanzan a la mayor parte de las viviendas platenses con servicio no medido pasarán, en un caso, de los casi $40 actuales a unos $110, y en el otro, de $68 a unos $190, señala el matutino.
Battistella, perteneciente a la UCR, recalcó que, "pese a que se hacen obras", el servicio de la empresa estatal sigue siendo malo, al punto que se detecta la presencia de arsénico en el agua que llega a los consumidores. "Lo primero que se debería hacer es brindar calidad al servicio; primero debemos ver el resultado de las obras que se hacen y recién considerar un aumento", recalcó.
En declaraciones al sitio Infocielo, el jefe comunal dijo que los trabajos que se realizan actualmente en el distrito corresponden a la perforación de más pozos de agua y de un vallado alrededor de la ciudad, con miras a mejorar la calidad del servicio. Sin embargo, relató, el agua sigue mostrando presencia de arsénico, algo que ocurre en varios distritos del noroeste bonaerense.
La aplicación de este incremento tarifario es la razón, según señala El Día, por la que, contrariando la práctica habitual, la empresa no está enviando en estos días las boletas de los usuarios del servicio no medido que vencen en los próximos dos meses, sino sólo la de mayo.
Cabe recordar, en ese sentido, que, para reducir los costos de distribución de las facturas, Absa envía siempre juntas las boletas de los dos meses siguientes del servicio no medido, que es cobrado por la concesionaria por adelantado. Así, en estos días deberían estar llegando las facturas que vencen a principios de mayo y en los primeros días de junio, respectivamente, pero en este envío los vecinos reciben la boleta a pagar en mayo solamente.
Sobre ese desdoblamiento, la empresa difundió este lunes un comunicado oficial en el que indicó que "debido a inconvenientes técnicos en el proceso de ensobrado de las facturas de mayo y junio, los usuarios del servicio no medido recibirán por única vez las mismas en forma separada".
Sin embargo, fuentes consultadas por el diario platense explicaron que el motivo de ese desdoblamiento reside en que el aumento tarifario operará desde el 1/6, de modo que las boletas que deberán pagarse en ese mes ya consignarán las nuevas tarifas, pero éstas no pueden ser distribuidas hasta que se oficialice el aumento.