Así lo relató la mujer, quien se encontraba esta mañana junto a otros padres en la puerta del establecimiento ubicado en Peña al 140 para pedir en forma pública que se “haga algo al respecto”.
La modalidad para cometer los delitos sería similar en todos los casos. “(Maleantes) Esperan al corte del mediodía, cuando retiramos a los nenes para almorzar, y en la entrada principal comienzan los aprietes”, expresó Gladys, otra madre.
Según el testimonio, los malvivientes harían lo propio a punta de pistola. “Sé de otra madre que la metieron en un auto y que luego cambiaron al chiquito de vehículo y se lo llevaron”, agregó.
Desde que comenzaron los hechos y como medida preventiva, los parientes se organizaron para que siempre haya un mayor en el lugar. “Tratamos de que los chicos nunca queden solos”, dijeron. Además, expresaron que conformaron un comunicado para llevárselo al intendente y las fuerzas de seguridad.