Ellos reclamaban un incremento salarial del 40%, y ante la negativa del jefe comunal intensificaron con violencia sus reclamos: neumáticos fueron encendidos, griterío, amenazas y mucha tensión durante varias horas.
Móccero recién pudo regresar a su domicilio pasada la medianoche, cuando se retiró custodiado por personal policial.
“Son del gremio del Polo Obrero y algunos violentos de otras ciudades. Se instalaron en el hall central y en el patio de atrás. Además, cortaron los cables del portón para que no podamos salir, y bloquearon la puerta principal”, relató el alcalde.
Él señaló que se trata de "un grupo minoritario que no representa a nadie" y que, a través de "extorsiones" pretende recibir una suba salarial, que el Ejecutivo, dijo, "no está en condiciones de pagar".
“Eran no más de 5 patoteros, y en un momento uno levantó un fierro y me dijo que si no les daba el aumento del 40% me partía la cabeza”, recordó.
Hoy (miércoles 14/03) el mismo grupo bloqueó el ingreso al corralón municipal y no permitió la salida de los camiones recolectores de basura. El Municipio debió contratar vehículos privados para retirar los residuos de las calles.
“Es un acto de violencia sin precedentes para la ciudad. Hasta arrojaron cubiertas prendida fuego contra los móviles policiales”, agregó.