Es decir, en vez de volver a “foja cero” a la Ley Ómnibus y poner en peligro los consensos obtenidos, LLA podría haber apelado a la misma mayoría que le dio la aprobación en general de la Ley y pasar el debate del articulado a las comisiones, donde tuvo también mayoría para validar el dictamen con esos aliados.
La oportunidad
Claro que esta maniobra –nunca utilizada hasta ahora en el Congreso pero legal ya que está en la Constitución- tendría que haberse hecho o bien tras la aprobación en general de la semana pasada o bien apenas iniciada la sesión ayer o cuando el oficialismo empezó a ver que le rechazaban los primeros artículos. Incluso Miguel Pichetto les advirtió que no paraban de “perder” votaciones.
Pero al momento de levantase la sesión LLA ya había perdido los artículos que Milei consideraba más importantes para él como las facultades delegadas.
Del veto parcial al veto total
En medio de la zozobra del tratamiento de la Ley Ómnibus, cuando empezaban a caer los artículos y en LLA no entendían qué ocurría ni sabían qué hacer –un cóctel de falta de experiencia, de conocimiento de técnica legislativa y de liderazgos- surgió nuevamente la idea del veto parcial o total por parte de Milei, sabiendo que el Presidente había dicho que no quería una “mala ley”.
Lo del veto parcial ya lo había anticipado la semana pasado Guillermo Francos como una amenaza a los legisladores si llegaban a modificar la coparticipación del Impuesto PAIS, pero distinto es cuando el recinto elimina artículos como las facultades delegadas.
Entonces, de la amenaza de veto parcial se pasó ayer a la idea del veto total, soportando que la oposición volteara los artículos principales del proyecto y dejando correr la suerte de la iniciativa en el Senado –donde sería difícil imponer lo rechazado por Diputados donde, además, debía volver en revisión- para que se sancione lo antes posible y el Presidente la rechace en uso de sus facultades, volviendo a ‘foja cero’.
image.png
Los 154 votos negativos, mal presagio para un veto o un juicio político a Milei.
El fantasma del juicio político
A diferencia del artículo 79 que nadie en LLA leyó, alguien se dio cuenta del riesgo que representaba el uso del veto. Según el procedimiento legislativo, los vetos vuelven al Congreso donde ambas cámaras deben insistir con los dos tercios de los votos para ratificar su sanción.
Si bien –a priori- la oposición hoy no tiene los dos tercios en ambas cámaras para revertir un veto, si se toman las votaciones en contra de los artículos sobre facultades delegadas no se está muy lejos de esa mayoría en Diputados. Por ejemplo, uno de los incisos fue rechazado por 154 votos en contra y solo 98 a favor. El rechazo estuvo a menos de 20 diputados de los 2/3.
Entonces, si Diputados no está lejos del veto y lograba aplicarlo no solo sería otra derrota para Milei, aún si no se llegara a los dos tercios pero se repitieran los más de 150 votos que hubo en votaciones como las facultades delegadas, también se estaría muy cerca de aprobar un juicio político contra el Presidente, una carta que guardan los opositores más duros contra el Gobierno a la espera del contexto político adecuado.
Por eso, la idea del veto –que iba a blanquear los votos con miras a los dos 2/3- se terminó descartando por completo.
Más noticias en Urgente24:
Culpables: Santiago Caputo, Nicolás Posse, Mauricio Macri...
javier Milei acusó a la casta de "ir contra el pueblo"
Llovieron memes y burlas contra Javier Milei por ley ómnibus
Mensaje de LLA: "La traición se paga cara"