La iniciativa prohíbe la publicidad, promoción y sponsoreo de los juegos de azar, en todas sus formas o modalidades: las tradicionales y/o las que están en auge como las realizadas a través de influencers o equipos deportivos.
“Tenemos que enfrentar seriamente la epidemia de la ludopatía. El juego compulsivo está siendo un problema a nivel global, el mayor acceso a través de los juegos en línea está afectando la vida de miles de jóvenes y familias. En nuestro país la situación económica agrava la situación. Por eso, consideramos fundamental legislar sobre este tema”, sostiene el diputado autor del proyecto.
“La práctica de jugar o realizar apuestas no es un delito pero hacerlo compulsivamente puede ser perjudicial y nocivo para la salud personal y para la vida familiar, es urgente que el Congreso se ocupe de este problema que está creciendo”, agregó Ferraro.
Limitar medios de pago y exigir identificación biométrica
En concreto, el proyecto presentado limita los medios de pago al uso de efectivo o tarjetas de débito con un tope equivalente al permitido para extracciones en cajeros, excluyendo el uso de sistemas de crédito, como así también de aquellas tarjetas de prestaciones de ayuda social.
Además, para la modalidad de apuestas en línea, se exigirá la identificación biométrica de los usuarios al inicio de cada sesión, disposición fundamental para proteger a los niños y jóvenes de la ludopatía. A su vez, propone que las plataformas y sistemas de juego en línea cumplan una serie de exigencias de juego responsable que permitan a los consumidores tener información cierta sobre las apuestas en las que participan, su historial de usuario, el tiempo en línea, mecanismos de autoexclusión, posibilidad de establecer límites y alertas de tiempo y dinero, secciones de ayuda y asistencia, etc.
El proyecto de ley también establece criterios mínimos a seguir por las autoridades locales respecto del funcionamiento de las salas físicas de apuestas en relación a su localización, franjas horarias de apertura, cercanía a cajeros, prohibiciones de estrategias de fidelización de clientes.
A su vez, propone un registro nacional de autoexclusión voluntaria, por el que las personas podrán solicitar su propia inscripción y así autoexcluirse hasta 24 meses de las salas o plataformas de juego, no solo en su jurisdicción sino en todo el país a partir de la articulación e interoperabilidad de los registros ya existentes. Las familias también podrán solicitar la inscripción de un familiar en el registro, la que se hará efectiva solo con el consentimiento voluntario de este.
Entre otras medidas, se establece la obligación para las salas y plataformas de reproducir mensajes disuasivos y se dispondrán canales públicos de comunicación y asistencia, manuales de comunicación responsable, campañas de concientización y difusión.
El proyecto de Unión por la Patria
Sobre ese mismo tema, esta semana el diputado nacional Eduardo Toniolli (Unión por la Patria) presentó un proyecto de ley de regulación de la publicidad de los juegos de azar y de apuestas online, que busca prohibir la publicidad masiva no dirigida y habilita solamente la digital, siempre que esté direccionada exclusivamente a mayores de edad que hayan expresado su consentimiento previo.
“Buscamos limitar la presencia de los juegos de apuestas online en nuestra vida cotidiana, y fundamentalmente en la de los jóvenes y adolescentes, que hoy tienen acceso inmediato por medio de las billeteras virtuales -a cualquier hora y desde cualquier lugar- a plataformas que pueden terminar empujándolos a conductas compulsivas, con graves consecuencias para su desarrollo futuro”, argumentó el legislador nacional.
La iniciativa fue acompañada con la firma de otros 26 integrantes de la bancada de Unión por la Patria, y se inspira en el debate abierto en varios países europeos, que en los últimos años han avanzado con la regulación de la publicidad de este tipo de plataformas.