Los hechos denunciados habrían sucedido tiempo atrás, en 2019. De la denuncia, destaca el presunto espionaje al senador Carlos Caserio, actual precandidato a renovar su banca por el Frente de Todos.
Además, se nombra al presidente de la Agencia Córdoba Turismo y en ese entonces intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Aviles, quien hoy forma parte del gobierno de Córdoba. También a buena parte de la cúpula policial, que también entraría en parte de los investigados por este supuesto grupo paralelo de espionaje.
La implicancia más grave que señala el descargo es con el Gobierno provincial. Según se detalla, en los últimos movimientos de la cúpula policial, algunos de los supuestos responsables de organizar el mencionado grupo de espionaje obtuvieron ascensos y aún se encuentran en la fuerza, incluso llevando a cabo tareas de espionaje por cuenta propia.
La Policía de Córdoba ya cuenta con el servicio 911.
La Policía de córdoba podría estar envuelta en un escandalo de espionaje.
Los denunciantes expusieron que el Gobierno de Córdoba estaría consciente de lo sucedido, y que a pesar de eso se eligió el silencio por tratarse de una época de campaña para las elecciones a la gobernación de 2019. Es decir que, si bien no se trataría de una maniobra política, si existiría un presunto encubrimiento por parte del Gobierno de Juan Schiaretti según los denunciantes.
Además del presunto espionaje, en la presentación también se expone un posible caso de coacción contra una uniformada que denunció un episodio de acoso sexual. Esto en el marco de una supuesta “causa armada” contra otro dirigente policial, y ejemplificando la presunta modalidad que la banda habría utilizado para quitar del camino cabos sueltos.
La denuncia efectuada por Cordobazo Azul puede calar hondo en la consideración pública en caso de que se confirmen de alguna manera los hechos expuestos y las implicancias sugeridas por parte del Gobierno provincial. No es casualidad tampoco que este tipo de presentaciones salgan en tiempos de campaña.