¿Será Palazzo, un radical, el primero en el oficialismo, en nombre de Cristina, que declare a viva voz las virtudes del default?
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Sergio Palazzo. En el gremio que dirige el sindicalista aliado de Cristina no ven el default como el peor escenario.
Morgan Stanley advierte
Mientras en el oficialismo parece merodear la idea de que no llegar a un acuerdo es una opción, en Wall Street ocurre todo lo contrario. Se conoció este jueves un informe del banco de inversión Morgan Stanley en el que la entidad aseguró que el acuerdo de la Argentina con el FMI podría retrasarse hasta el segundo trimestre de este año y advirtió que si ese plazo se extiende, podría darse un fuerte deterioro de los activos locales.
De acuerdo al informe, las acciones argentinas podrían bajar más que en las PASO 2019, cuando el triunfo en primarias de Alberto Fernández precipitó una caída récord en las títulos del 50% en dólares en un solo día.
Si el Gobierno decidiera permanecer en default con el Fondo, las acciones podrían sufrir una caída adicional de 70% en dólares. Además, los bonos también sufrirían duras caídas, pasando de los actuales niveles en torno a US$35 a valores más cercanos a los US$20, sostiene el informe.
Pero al mismo tiempo considera que el incumplimiento con el organismo no duraría demasiado ante los problemas de todo tipo que ocasionaría, empezando por el frente cambiario.
Por eso, plantea un “escenario base” algo más benigno, en el que las acciones podrían mejorar un 50%. “Las acciones podrían empezar a beneficiarse del ajuste macro gradual”, indican.
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El tercer escenario es el “optimista” y por el momento menos probable. En este caso, las acciones podrían subir nada menos que un 230%, más parecido a lo que sucedió a partir de fines de 2013, cuando la derrota legislativa del kirchnerismo derivó en la victoria de Mauricio Macri 2 años después. En este caso, se plantea una normalización tarifaria y fuerte recuperación de la actividad que beneficiaría especialmente al sector financiero.
Por el momento, la entidad no recomienda entrar en activos argentinos. El “catalizador” de un aumento más sostenido en los activos locales recién llegaría en 2023, si realmente se percibe un nuevo cambio de ciclo político.
En cambio, sí considera que hay buenas oportunidades en el mercado de bonos, aún teniendo en cuenta que existe una chance importante de renegociación en el futuro por la falta de acceso a los mercados. El bono preferido de Morgan Stanley para 2022 es el 2041, por encima de otros títulos surgidos del canje como el 2038 y el 2046.
Por otro lado, el trabajo también hace foco en la escasez de dólares. Según Morgan Stanley, el Central ya tendría reservas líquidas negativas por US$700 millones, pero la situación tenderá a agravarse en los próximos meses.