Las respuestas a ese cruce no se hicieron esperar, y fueron incluso más allá:
Escrache e impunidad
Vecinos de Villa Crespo, donde vive uno de los seis muchachos que participaron del ataque grupal en Palermo, convocaron a través de las redes a una pegatina de afiches para dejarlo en evidencia: "Que sepan que no se la van a llevar de arriba", es la consigna.
"Estamos organizado con vecinxs una pegada de afiches por el barrio. Que sepan que los estamos mirando y que no se la van a llevar de arriba", dice el afiche que está circulando en 'Facebook'.
Esta muestra de indignación lleva a preguntarse si la violación colectiva en Palermo no es un síntoma de la impunidad judicial ante los abusos sexuales.
En 'Crónica HD', el abogado Omar Saker calificó la aberrante acción de los 6 hombres como delito de "abuso sexual con acceso carnal con el agravante de ser gravemente ultrajante", y dijo en cuanto a la posible pena, que "estamos hablando de máximo 15 años de prisión si no concursa con algún otro delito"... Lejos, muy lejos, de la furia que se desató en las redes.
Hoy los seis detenidos por la brutal violación en grupo de una joven de 20 años ocurrida ayer por la tarde dentro de un Volkswagen Gol blanco sobre la calle Serrano aguardaban en distintas celdas de comisarías de la Policía de la Ciudad la citación a indagatoria de la Justicia para responder por el delito de abuso sexual agravado.
Los acusados son Ángel Pascual Ramos, de 23 años, domicilio en Laferrere, Tomás Fabián Domínguez, 21 años, oriundo de San Miguel, Lautaro Dante Ciongo Pasotti, 24 años, San Martín, Ignacio Retondo, 22 años, Vicente López, Steven Alexis Cuzzoni, de 20 años, radicado en Villa Crespo y Franco Jesús Lykan, 24 años, de Vicente López.
Cuatro de ellos habrían abusado de la joven, mientras los dos restantes se sentaban en la vereda a tocar la guitarra a modo de distracción y campana.
Ramos sería el más complicado de todos: según el informe policial posterior, fue encontrado a casi una cuadra del lugar mientras intentaba llevarse a la víctima por la fuerza luego de que una vecina alertara a efectivos de la fuerza porteña de lo que ocurría.
Los acusados fueron separados para ser encerrados en diferentes comisarías y están incomunicados.