- servir es más complejo que obedecer,
- mandar exige aprender y
- ninguna identidad queda fijada para siempre.
En concreto: las orillas resultan, en verdad, un lugar de paso. La clave es aprender a cruzar.
Resiliencia y cambio como oportunidad
El prólogo es de Juan Alberto Yaría, personaje importante para la vinculación de Correas con la prevención de adicciones y con el puente que pudo construir entre la investigación del tráfico ilegal -su rol en Prefectura y luego como funcionario político- y la realidad del día a día -la comprensión de las personas, las familias y las comunidades-.
Antes sucedió que, en Barranqueras (Chaco), cuando él creía que la voluntad alcanza para curar una dependencia, envió a un suboficial alcohólico a un lugar donde no pudiera beber, sin comprender las consecuencias de un síndrome de abstinencia grave.
Entonces él comenzó a investigar sobre el tema.
Yaría escuchó la experiencia de Oscar y le propuso la docencia en la Universidad del Salvador para enseñar prevención. Y el investigador que sabía perseguir el tráfico comienza a preguntarse por qué alguien necesita consumir.
Un tema lleva al otro: al retirarse de la Prefectura, fue Director Provincial en la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones de la provincia de Buenos Aires, durante la gestión de Yaría.
Según él, fue un período de intensa formación multidisciplinaria.
Cuando dejó el cargo -cesó la gestión de Yaría-, Correas se reconstruyó como director de Cultura de la Municipalidad de San Nicolas, días que terminaron coincidiendo con la crisis de 2001, coyuntura que lo obligó a ir más allá de la cultura para asistir a sus autoridades municipales.
En el siguiente capítulo se convirtió en emprendedor fundando una empresa especializada en seguridad de instalaciones (Probyp), lo que a su vez lo obligó a una capacitación internacional·
Hoy día él también es presidente de la Cámara Argentina de Actividades de Amarraderos de Barcazas y Anexos.
En la presentación hay souvenir: música y poesía de Jorge Suligoy.