- fue el 1er. Presidente que asumió estando procesado (en una causa por presunto espionaje, entre otros, a su propia familia); y
- se atribuyó a Carlos Menem, cuando era Presidente, que la Corte Suprema de Justicia de la Nación de ese momento fallara a favor de los Macri en una causa por contrabando de vehículos, motivo por el cual padre e hijo Macri fueron los iniciadores del reclamo re-reelección -luego frustrado- durante un programa de Mariano Grondona, 'Hora Clave', por Canal 9.
El gran riesgo
Otros exPresidentes que tuvieron que enfrentar causas judiciales derivadas de decisiones que tomaron durante su ejercicio de la Presidencia -curiosidad argentina, que no se acostumbra en otros países- nunca invocaron esa facultad.
Ni Carlos Menem (contrabando de armas a Croacia) ni Cristina Fernández de Kirchner (memorando con Irán).
En ambos casos, y más allá de lo que digan los opositores, ambos podrían haber invocado revelar secretos de Estado, e introducir al Gobierno de USA.
En medios diplomáticos, más allá de lo que intentó Héctor Magnetto en la guerra de Grupo Clarín contra Menem, es conocido que fueron funcionarios estadounidenses los que solicitaron esa colaboración argentina porque era importante, en la Guerra de los Balcanes, mantener equipado al ejército croata y en USA estaba vigente un bloqueo de transferencia de armamento.
En el otro caso, funcionarios estadounidenses que promovían las negociaciones con Irán, que condujeron al acuerdo nuclear 5+1 durante la Administración Barack Obama, estuvieron informados en todo momento por la Argentina de lo que sería llamado 'Memorando con Irán'.
Sin embargo, ni Menem ni CFK se refugiaron en la cuestión del secreto de Estado.
¿Por qué motivo? Porque esto podría limitar las opciones posteriores. Llegado el momento, una opción poderosa sería o desconocer lo que hicieron subordinados o no haber sido debidamente informados de lo que se ejecutaba en otras jurisdicciones de la Administración. Pero al invocar el 'secreto de Estado' se avanza, 'a priori', hacia un supuesto conocimiento cierto de hechos relacionados con el expediente.
Es muy difícil, luego de invocar el secreto de Estado, terminar en que no hay nada para agregar. A menos que la estrategia de fondo resulte demorar todo para especular con cambios en los humores judiciales luego de las elecciones del domingo 14/11.
Por ese motivo, quienes conocen los pasillos del Derecho Penal consideraron muy audaz, o riesgosa, la estrategia de Lanusse, ex interventor federal de Santiago del Estero designado por Néstor Kirchner.