Esto despertó polémica e indignación entre los remiseros y taxistas. Estos últimos tienen un gremio fuerte en Rosario, que poco tiempo atrás quiso derribar a la aplicación "She Taxi", que ofrece traslados con conductoras mujeres y que es altamente popular y usada entre el género femenino.
Alfredo Gordo, representante de remiseros, expresó ante la prensa rosarina que "el ingreso de Uber sigue siendo ilegal. No está permitido que trabaje porque no está registrado como agencia". También pidió: "La Municipalidad tendrá que salir a hacer inspecciones para arreglar la situación".
Además, aseguró que Uber "se abusa de la necesidad de trabajo que hay" y que "ellos toman esto como si fuera una changa, pero para nosotros esto es nuestro trabajo y nuestro sustento". Por último, manifestó: "Veremos qué respuestas nos dan desde el Municipio a la sanciones que pedimos que se apliquen".
Desde la Municipalidad de Rosario, quien se expresó respecto a este tema fue Gustavo Zignago, el secretario de gobierno. El funcionario aseguró que “el estado no renuncia a su capacidad de hacer cumplir las normas; y tal cual esta presentada esta unidad de negocios, es inviable que Uber pueda desempeñar tareas normales en la ciudad”.
Por otro lado, afirmó que habrá sanciones para quienes utilicen la plataforma para realizar traslados de pasajeros: “Se actuará como con los remises ilegales. Es decir, se remitirá el auto al corralón, se retendrá el carné al conductor y se aplicarán multas que al día de la fecha ascienden a casi 20 mil pesos. Todo este andamiaje regulatorio que está vigente en la ciudad, el Estado lo aplicará”.
"Estos controles tienen que ver también con la seguridad de los pasajeros. Hoy un taxista o remisero cuenta con un carné profesional. Para obtener esa licencia hay toda una instancia de capacitación. Esa capacitación redunda en la seguridad en el transporte. Hay un sistema de control sobre los vehículos que garantiza las cuestiones mecánicas y de higiene de los coches. Además hay un monitoreo de los taxis que permite rastrear vehículos en caso de pérdida de objetos”, explicó Zignano.
“En el caso particular de Uber se van a incrementar las estrategias para detectar esa actividad. Esta es una situación que se reitera en el mundo. El impacto de las tecnologías en la vida cotidiana de las personas generan tensiones. Como Estado, no nos resignamos a hacer regulaciones y controles. En el caso de taxis y remises, las tarifas se fijan en el Concejo Deliberante, que es el ámbito más democrático de la ciudad. Si la tarifa queda a merced de lo que pueda fijar alguien en forma arbitraria, al que no se le conoce el nombre ni apellido, ni domicilio, es contradictorio con la función del Estado”, concluyó el secretario de gobierno de la Municipalidad de Rosario.
En el mismo tono se pronunció el concejal peronista de la ciudad, Eduardo Toniolli. Ante la prensa rosarina expresó que "el Municipio no debe dejar que funcionen en la calle, como cualquier otro transporte ilegal, y, además, tiene que ir judicialmente contra las empresas. No es casualidad que las multinacionales buitres avancen en el marco de esta crisis".