Los diarios publican artículos con radiografías del cerebro que pretenden explicar todo, desde la memoria hasta el amor. La gente joven, por otro lado, es alertada de que todo, desde los videojuegos hasta la actividad sexual, podría "dañar sus cerebros", mientras que a la gente vieja se la alienta a "entrenar sus cerebros" para no perder funciones más adelante en la vida.
Las experiencias poco placenteras, desde el dolor hasta el trauma y las enfermedades mentales, son enmarcadas como problemas primariamente neurológicos, mientras que el arte y la música son evaluados por sus efectos neuroquímicos.
- Una de las consecuencias más severas del fenómeno que describe Bell, escribió Katy Sukel en el portal Big Think, es las implicaciones que puede tener para el sistema legal y la sociedad:
No es difícil imaginar un día en que un político puede citar la 'neurociencia folk' para justificar políticas alarmantes, simplificando demasiado los resultados de estudios sobre las diferencias en el cerebro según el sexo -por ejemplo-. Vemos titulares relacionados con la neurociencia en los medios que ignoran cualquier matiz de ciencia real, confiando en cambio en breves citas sensacionalistas. No es difícil imaginar un día en que un político puede citar la 'neurociencia folk' para justificar políticas alarmantes, simplificando demasiado los resultados de estudios sobre las diferencias en el cerebro según el sexo -por ejemplo-. Vemos titulares relacionados con la neurociencia en los medios que ignoran cualquier matiz de ciencia real, confiando en cambio en breves citas sensacionalistas.
- El psicoanalista Manuel D'Onofrio escribió en un artículo publicado en la Revista Psicología Digital, de la Universidad Nacional de Rosario:
El poder político casi sin excepción, independientemente de signo ideológico, echa mano de la ciencia, sobre todo del ámbito psi (psiquiatría, psicología, psicoterapias) con el intento de reducir al ser humano a la suma de variables cuantificables susceptibles de ser remodeladas por medio de la ingeniería conductual, o más directamente, mediante el recurso a la manipulación cerebral. El poder político casi sin excepción, independientemente de signo ideológico, echa mano de la ciencia, sobre todo del ámbito psi (psiquiatría, psicología, psicoterapias) con el intento de reducir al ser humano a la suma de variables cuantificables susceptibles de ser remodeladas por medio de la ingeniería conductual, o más directamente, mediante el recurso a la manipulación cerebral.
- Para el filósofo Alva Noë, uno de los problemas en el estudio neurocientífico contemporáneo de la conciencia, es que hemos estado buscando la conciencia en el lugar equivocado: adentro nuestro, físicamente en el cerebro. Eso es, según el filósofo, como buscar la danza en los músculos del bailarín, o buscar el valor del dinero en la composición química del billete. La neurociencia contemporánea asume que vos sos tu cerebro, plantea Noë.