Según denunciaron algunas de las entrevistadas, la fuerza provincial ingresa a las comunidades originarias de El Potrillo y se llevan a las embarazadas a los centros de aislamiento, donde se les practican cesáreas y luego las obligan a quedar 14 días (o más) aisladas, sin estar en contacto con sus bebés.
Una hipótesis sería que las llevan para hisoparlas, por lo que automáticamente quedan aisladas en los centros de Gildo Insfrán.
Bernini explicó que como las embarazadas del oeste de Formosa "no tienen hospitales cerca, tienen que viajar a Las Lomitas para tener a sus bebés".
Y como en la provincia rige un según por el cual "en las ambulancias viaja solo el paciente, cuando las mujeres van a tener familia a Las Lomitas, sus hijos con horas de vida son subidos a una ambulancia y llevados a neonatología de la capital".
"Les hacen cesárea, y como muchas veces el bebé está naciendo prematuramente, sí o sí tiene que ir a neonatología en Formosa capital, entonces de esta manera se aplica el protocolo y les arrancan a sus bebés", explicó la periodista.
Las autoridades no les dicen a la madre, padre y acompañantes a dónde van a estar el bebé. Incluso hay un caso judicializado de una madre que pasó 33 días sin saber dónde está su hijo, explica el diario Clarín.
"Hay mucha persecución en nuestra comunidad. Necesitamos ayuda", dijo un hombre de la comunidad ante la cámara de Telenoche.
“La gente le tiene miedo a la Policía. Le hacen una cesárea y no se encuentra más al bebé. Se han llevado nenes solos a Formosa, sin la madre, que queda aislada”, dijo una de las mujeres que tiene un embarazo de 9 meses.
"A la tarde me vinieron a ver y me contaron que a la beba la tenían que derivar a Formosa. Me pusieron un inyectable y cuando me desperté estaba sola en la habitación", relató otra, llamada Emiliana, de 22 años, quien fue madre hace poco.
Las mujeres accedieron a hablar con el canal a condición de que no sea revelado su paradero y con el rostro cubierto.
“Quiero tener a mi bebé de manera normal. Si me hacen cesárea tal vez no voy a encontrar más a mi hijo. Tengo miedo”, relató otra de las embarazadas.
Otra de las entrevistadas teme, además de perder a su hijo, que si el gobierno descubre que estuvo escondida durante meses, le quite la asistencia de $4000 mensual que recibe.
Las mujeres, mostró la investigación de Telenoche, viven en casillas precarias, sin buena alimentación y con poca agua. Miembros de la comunidad les acercan algunas ayudas para que puedan sobrevivir.