Luego, en su cuenta de Twitter, el ministro siguió con este tema. "¿Para dónde está mirando la Justicia federal con asiento en Paraná?", se preguntó. Y dijo que "el 95% de los incendios son intencionales. Es fundamental que la Justicia federal aprese a los responsables".
Según la versión del periodista local Ricardo, el enojo mostrado en el acto por Cabandié tendría que ver con la hipótesis de que el juez federal estaría recibiendo una fuerte presión para que no avance en la atribución de responsabilidades. Y que detrás de esa presión podría estar el mismo Bordet.
De hecho, habla de una posible connivencia entre el Gobierno de Entre Ríos y los titulares de las Islas. Y esto porque, según Ricardo, "varias de las miles de hectáreas que conforman las Islas del Delta del Paraná, territorio entrerriano, pertenecen a influyentes empresarios, funcionarios provinciales, ex funcionarios –por si o testaferros-, entre los que se encuentran legisladores, en fin, una serie de personas ligadas estrechamente a compromisos políticos del Gobierno Provincial".
El periodista cita el caso del reconocido sindicalista y empresario portuario, Herme Juárez, quien en agosto de 2019 fue procesado por lavado de activos, asociación ilícita, defraudación y extorsión. En ese expediente, el juez federal de Campana, Dr. Adrián González Charvay, determinó la existencia de un patrimonio valuado en millones de dólares, entre los cuales figuran dos terrenos sobre las islas frentistas a la ciudad de Victoria.
"¿Cómo adquiere una persona terrenos de grandes extensiones para su actividad privada en zonas fiscales como son las islas, que por cierto, deben estar protegidas por los recursos naturales habidos en las mismas? La respuesta no puede ser otra: por las relaciones sociales, políticas, económicas con el único dueño de las mismas, el Estado entrerriano", advierte el artículo del medio local.
Cabe recordar que desde marzo de este año, cuando el gobierno entrerriano dejó vencer la prohibición de las quemas, se están produciendo y reproduciendo muchos incendios en la zona.
Los primeros afectados fueron los vecinos frentistas, Rosario, Arroyo Seco y San Lorenzo, y sus intendentes fueron los primeros en promover denuncias penales y acciones civiles y preventivas para que sea la Justicia Federal quien le ponga un freno a esta situación.
La cuestión fue empeorando paulatinamente, y se habla de la impunidad de los propietarios o tenedores de permisos de uso y explotación en las islas entrerrianas.
"Desde el primer momento se percibió una protección por parte de algún sector influyente que permitía tal impunidad", advierte el periodista citado.
Luego tomó intervención el Gobierno nacional cuando los rosarinos y demás vecinos de las zonas se le hacia imposible respirar por el humo.
Hasta ahí la Provincia de Entre Ríos, única responsable del control del fuego en su propio territorio, no había hecho absolutamente nada, recuerda la nota. Luego, el gobernador Bordet, en un convenio firmado con su par de santa Fe, Omar Perotti y el ministro Cabandié, se comprometió a fuertes acciones. Sin embargo, el acuerdo se quedó en una simple proclama, y los focos continuaron multiplicándose.
Ante esta situación, se comenzaron a endurecer las acciones ante la Justicia Federal con competencia penal en la provincia.
"El Gobierno de Bordet era y es parte fundamental en la resolución de este conflicto en sede penal, es quien tiene los datos catastrales, vale decir, solo la provincia de Entre Ríos puede identificar a los dueños o tenedores de las hectáreas en las Islas", afirma el periodista local. Pero esa información no llegaba al juzgado, se dilataba la entrega de los datos, y eso dificultaba el avance en la determinación de responsabilidades sobre la catástrofe ambiental.
De hecho, los propios empleados de ATER denunciaron los llamativos movimientos con urgentes pedidos de la secretaria de ambiente de la provincia a la dirección de catastro por los terrenos en las islas.
Volviendo al acto del fin de semana, el citado periodista local asegura que "lo inesperado fue la reacción de Bordet, los presentes le atribuyeron una ira nunca vista luego de escuchar a Cabandié, incluso hablan que se le quiso ir a las manos, sin embargo, también indican, que el muy buen estado físico del ministro lo hizo desistir de un enfrentamiento físico".
Según relataron a dicho portal los testigos presenciales, el asunto quedó "en recriminaciones e insultos muy subidos de tono, culminando con un mandatario entrerriano yéndose del lugar a las puteadas contra 'estos', refiriéndose a los funcionarios nacionales que lo critican en su propia jurisdicción".