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El Paraná registra una bajante histórica y hay preocupación por focos de incendios

En el puerto de la capital de Corrientes la altura del río Paraná se ubicó en 0,49 metros, algo que no sucedía desde 1969. En Rosario, la última medición registró una altura de 0,87 metros. Hay preocupación por las dificultades que se presentan para la navegación y también por el medio ambiente: en Entre Ríos se registraron dos focos activos de incendios forestales.

ROSARIO. El río Paraná sigue siendo motivo de preocupación en las provincias del Litoral y en el país, por sufrir -por segundo año consecutivo- una bajante histórica.

Este martes (8/6), en el puerto de la capital de Corrientes el Paraná marcó una altura de 0,49 metros. Algo que no sucedía desde 1969 según los registros del Sistema Nacional de Información Hídrica. Mientras tanto, en Rosario, la última medición arrojó 0,87 metros.

La organización ecologista "El Paraná no se toca" viene alertando sobre este fenómeno hace meses, y advirtió al diario La Capital que si la bajante del río Paraná continúa por la escasez de lluvias en Brasil y Paraguay, en los próximos días “podría repetirse el pico histórico” del 2020 cuando alcanzó los 0,08 metros de altura.

Según explica Pablo Cantor -referente de la agrupación- al diario, el 22 de mayo del año pasado el río Paraná llegó a la bajante histórica de 0,08 metros en Rosario, y “ahora estamos a 22 días de esa fecha, y el río marca hoy a 0,87 metros”. “De seguir cayendo en picada su caudal, pronto se repetirá el pico (de baja) del año pasado. Lo que se prevé es que en los próximos días la bajante del río será igual de pronunciada que el año pasado”, advirtió.

El bajo caudal de agua en el Paraná preocupa a la agroindustria, ya que se se complica cada día más la navegación a los puertos del Cordón Industrial, desde donde se exportan la mayoría de granos del país.

En estas últimas semanas, la empresa belga Jan de Nul realiza tareas de dragado para que los buques puedan navegar sin mayores dificultades, pero si la bajante se sigue agravando, la circulación deberá reducirse. Esto disminuiría el ritmo de exportación, lo que traería grandes dificultades al país, que necesita del ingreso de divisas.

De todos modos, las exportaciones no son la única preocupación. Que el río Paraná tenga poca agua también significa una gran amenaza para los humedales, como sucedió el año pasado, con la complementación de la quema de pastizales en las islas frente a Rosario.

Esta semana, Entre Ríos registró dos focos activos de incendios según el Servicio Nacional del Manejo del fuego (SNMF), aunque la provincia aún no lo informó. El organismo notifica que los focos que afectan a la provincia están ubicados en Victoria y Gualeguay.

Cabe recordar que los incendios que sucedieron el año pasado -que llegaron a tensar al extremo la relación entre las provincias de Santa Fe y Entre Ríos- destruyeron casi 350 mil hectáreas en los humedales. Por este motivo, en Santa Fe comenzará a funcionar la brigada de acción rápida para combatir incendios en la zona de islas del Paraná.

Según informó Roberto Rioja, el secretario de Protección Civil de la provincia, se intensificaron los controles en la zona de las islas "con personal de Gendarmería y con gente de la Guardia Rural Los Pumas, que hacen monitoreos a diario", para estar al tanto de cualquier foco ígneo.

Rioja se muestra optimista en cuanto a los incendios este año: "La época, mucho verdeo, y la altura del río, si bien no es la ideal porque creemos que debería tener 80 centímetros o un metro más de altura, contribuyen a que haya más tranquilidad con el tema de incendios en la zona de islas. Esperemos que el nivel del río se mantenga medianamente normal, porque eso facilita poder acceder por lancha y no necesariamente hacerlo por vía aérea a las zonas afectadas. Además, si el delta del Paraná llega a estar bien conformado, el derrame del fuego no 'saltará' de isla en isla sino que será cortada por el agua".

 

 

 

 

 

 

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