El cierre de Falabella deja 100 desempleados y al centro rosarino muy golpeado
ROSARIO. Ayer (6/4) Falabella confirmó que cerrará sus últimas tres sucursales en Florida, Martínez y Rosario, luego de que las negociaciones de venta fracasaron.

ROSARIO. Ayer (6/4) Falabella confirmó que cerrará sus últimas tres sucursales en Florida, Martínez y Rosario, luego de que las negociaciones de venta fracasaron.
“En el contexto del plan que Falabella está llevando a cabo para hacer sustentable su operación en Argentina, la Compañía cerrará las tiendas por departamento ubicadas en Rosario, Martínez y en la calle Florida en la Ciudad de Buenos Aires”, comunicó escuetamente la firma chilena para dar a conocer la decisión.
La situación es gravísima para la ciudad de Rosario: más de 100 personas quedarán sin empleo. El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de la ciudad, Juan Gómez, expresó que la empresa “cierra en los próximos dos meses y en total son 110 empleados los que están luchando por cobrar una doble indemnización, que les correspondería”.
Según Gómez, “el motivo se debe a que la empresa no detecta una tasa de retorno acorde a lo que esperaba, por ende, como toda multinacional, toma la decisión de cerrar las puertas e irse del país sin dar muchas más explicaciones”.
Tal como trascendió, Falabella ya había achicado su personal en la sucursal rosarina. El año pasado, había aproximadamente 200 trabajadores y ya para este año quedaban unos 100. Los empleados que se fueron lo hicieron bajo un plan de retiros voluntarios, pero aún no se sabe qué va a pasar con los que se quedan sin trabajo ahora.
Por otro lado, el cierre de la empresa chilena es un golpe dura también para el microcentro rosarino, donde desde que inició la pandemia se pueden ver locales con las persianas bajas en todas las cuadras.
Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), dijo que la ida de Falabella "es un golpe muy importante para el centro. Muchos comerciantes decían que más allá de ser una competencia generaba una atracción para la zona céntrica, de paso compraban en otros locales”.
“Ahora hay una problemática por el personal que se queda sin actividad y otra por el local que tiene unas dimensiones y características difícil de reponer rápidamente, difícil encontrar un inversor que quiera poner en marcha un nuevo proyecto”, explicó Diab, haciendo alusión al local de la esquina de Sarmiento y Córdoba, que cuenta con 3 pisos y un subsuelo.
Además, advirtió: “Las perspectivas no son muy halagüeñas a futuro. Los negocios no venden más del 30 ó 40 por ciento de lo que vendían. Si tomamos como referencia marzo de 2020 es un 14,4% abajo, pero ahí ya había empezado la cuarentena y estuvimos cerrado 10 días. Comparado con marzo 2019 estamos un 25% abajo, incluso alimentos y bebidas que fueron los más estables igual está con volúmenes de un 5,3% menos que en marzo de 2019. Las perspectivas no dan para que pensemos que vamos a estar más arriba, hay mucha incertidumbre”.
Diab también comentó que la preocupación de los dueños de locales y negocios en el centro ahora son las posibles restricciones que se decreten debido al aumento de casos de covid-19: “La expectativa va cambiando, pensábamos que en marzo íbamos a tener un panorama más claro ante la llegada de la vacuna en diciembre y hoy estamos esperando nuevas comunicaciones para ver cómo se sigue todo. El horizonte no se ve con claridad, el gobierno dice no hay espacio para volver atrás, los comercios no aguantamos sin vender. Sabemos que en esta oportunidad no es fácil cerrar pero nadie garantiza nada. Si la cosa se pone fea no habrá entusiasmo de la gente para salir, más allá de que tengamos el negocio abierto”.
Lo cierto es que muchos rosarinos desde que se enteraron que la firma chilena cerrará definitivamente sus puertas en la ciudad, se acercaron al local para "despedirse" y aprovechar ofertas de los productos en stock. Esta mañana, se produjo una cola de hasta dos cuadras para poder ingresar al negocio.
“Nos enteramos y vinimos por las ofertas, pero somos conscientes que es terrible para los trabajadores”, le dijo una mujer a un periodista de La Capital esta mañana cuando estaba por ingresar a la tienda. “Es tremendo, no se puede vivir más así. La pandemia, la inseguridad, el cierre de un local tan importante y gran cantidad de personas sin trabajo”, se lamentó otra consumidora.
“Sabía que cerraba y vine a buscar sábanas y vasos. Están rebajados un 60 por ciento. Pero no me hables del cierre porque es muy triste”, le dijo una mujer al mismo trabajador de los medios. Es que el cierre de este icónico lugar genera nostalgia y tristeza entre los ciudadanos, que se solidarizan con las personas que perdieron su trabajo por un lado, y que ya estaban acostumbrados a pasear por el centro y ver el gigante de la esquina de Córdoba y Sarmiento por otro.
Casi dos cuadras de cola en el #Falabella de Rosario. Paren, sé que se van. Y que seguro tienen ofertas. Pero son unos boludos. Con amor
— Nancy Sofía Morales