A esto por supuesto se le sumó la felicitación por parte de Nicolás Maduro al nuevo presidente de los argentinos. "A partir de hoy comienza una nueva historia que sin duda devuelve la esperanza al pueblo argentino. Felicitaciones Alberto y Cristina!", escribió el presidente venezolano.
Aunque no solamente él sino que también estuvieron presentes las grandes figuras del socialismo latinoamericano como José Pepe Mujica, el ex presidente por el Frente Amplio de Uruguay, el ex mandatario paraguayo, Fernando Lugo y el ex canciller de Lula da Silva, Celso Amorim. Al parecer esto fue demasiado para el representante de Estados Unidos que decidió dejar antes la ceremonia al explicar que "nadie le había avisado que acudirían esas personas". Luego de las controversias sobre quién sería el enviado de Estados Unidos a la asunción de Fernández, Donald Trump designó a Mauricio Claver-Carone, el Asesor especial del presidente Donald Trump para asuntos del Hemisferio Occidental.
Si bien Estados Unidos no está en posición de ofenderse o enojado, simplemente porque fue un invitado más en la ceremonia, al igual que lo fueron otros países cuyos mandatarios tampoco asistieron como Emmanuel Macron, el israelí, Benjamin Netanyahu y el ruso, Vladimir Putin, Carone es uno de los principales funcionarios que está más en contacto con la situación venezolana, es por eso que se sintió ofendido. Aunque claro nadie tiene que dar explicaciones por quien es invitado y quien no al país.
Muchos ahora se preguntan por ¿cómo esta decisión podría impactar en la relación bilateral entre ambos países? La realidad es que tanto el presidente Donald Trump como su representante saben desde hace tiempo la ideología de Alberto Fernández y de la vicepresidenta CFK, sin embargo ahora es una polémica por la importancia de las relaciones entre Argentina con el Fondo Monetario Internacional de cara a la renegociación de la deuda.
La presencia que también molestó fue la de Rafael Correa, el anterior presidente de Ecuador que dio asilo en su momento al hacker que le declaró la guerra a la Casa Blanca en el año 2014 al publicar documentos confidenciales.