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Hipocresía K: Destituirán a Goyé para ignorar el tema de fondo

El gobierno de Río Negro apunta a Omar Goyé, alcalde de San Carlos de Bariloche, por los recientes saqueos. Pero la verdad de lo que ocurrió es bien diferente a lo que pueda explicar el torpe gobernador no peronista Alberto Weretilneck, y el grupo de ineptos que lo secundan. Al Ejecutivo Nacional le 'cierra' el relato de Weretilneck porque necesita un conspirador para saqueos que, insiste, fueron unidos y organizados.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La explicación es sencilla y no precisa de muchos artilugios:
 
-¿Quiénes hicieron los saqueos en San Carlos de Bariloche? 
 
-Los integrantes de la fuerza clientelar que financia la política provincial y local.
 
-¿Por qué salieron al choque si ellos trabajan para los políticos damnificados?
 
-Porque se terminó el dinero. Inapelable. Es la demostración de la enorme crisis fiscal que intenta ocultar el Frente para la Victoria pero tiene que convivir con su impacto clientelar, 
 
-¿Por qué está terminado Omar Goyé como intendente de San Carlos de Bariloche?
 
-Porque él dijo que pidió bolsones de alimentos durante los días previos y Weretilneck se los negó. Por ejemplo, en Concepción del Uruguay, y gracias a los bolsones que envió el gobernador Sergio Urribarri, casi a medianoche de ese 20/12, se pudo impedir el saqueo. Luego, que Goyé tenga un confuso proyecto político personal propio, es una cuestión secundaria en las inquietudes de Alberto Weretilneck. El gobernador intenta cortar el hilo por el punto más delgado.
 
-¿Por qué el Ejecutivo Nacional considera válido el relato de Goye & los saqueadores, que promueve Weretilneck?
 
-Porque le permite sostener su discurso político por estas horas ("el saqueo fue organizado"). Al Ejecutivo Nacional no le interesa si uno de los peronajes más influyentes entre los supuestos saqueadores es un prominente 'ñoqui' que muchos vinculan a la Gobernación. De todos modos, Goye no es una víctima. Él también es parte de un sistema decadente, perverso e inútil que gobierna la localidad más importante de la Patagonia y en la que ha invertido dinero privado gente del Frente para la Victoria.
 
Relato oficial
 
El ministro de Gobierno rionegrino, Luis Di Giacomo; su par de Desarrollo Social, Ernesto Paillalef, y el secretario de Seguridad provincial, Miguel Bermejo, acompañados por el ministro de Obras Públicas, Fernando Vaca Narvaja, explicaron la conspiración en San Carlos de Bariloche que habría provocado los saqueos.
 
Según ellos, el equipo de Criminalística e Inteligencia logró armar una secuencia fílmica de unos 15 minutos que registra cómo fue organizado y dirigido el inicio del ataque al supermercado Chango Más.
 
Sin explicar sus fundamentos, Di Giacomo vinculó a los jóvenes que atacaron el supermercado cubiertos con pasamontañas con el Grupo Clarín (?) que "plantaron una cámara en el lugar" antes que comenzaran los incidentes. Lo que no dijo Di Giacomo es que todos esperaban en Bariloche, desde hacía varios días, que ocurriesen problemas porque la situación social era muy tensa.
 
Di Giacomo mantuvo reserva sobre los nombres de los denunciados, pero aclaró que "la Cooperativa 1º de Mayo está involucrada directamente", al igual que Sandro Bonnefoi, al que señaló como "prófugo" de la justicia. Nada nuevo. Sin tener un equipo de inteligencia, Urgente24 lo publicó el 20/12, 1 hora después que comenzaron los incidentes, porque lo explicaban los periodistas de Bariloche. Bonnefoi es 'la pata radical' de esa conspiranoia.
 
Ninguno de los ministros que llegó a la localidad andina para trabajar en la crisis generada por los violentos disturbios tomó contacto con el intendente Omar Goye, quien intenta reestructurar su equipo de colaboradores antes que lo destituyan. Porque ya es obvio que ese es el objetivo de Weretilneck, y el Ejecutivo Nacional apoya el relato del gobernador.
 
Ante la insistencia de la prensa, el ministro Di Giacomo reconoció "cierto vacío en el que hoy se desenvuelve la actividad del intendente", aunque agregó que "no vinimos a echar leña a ningún fuego".
 
El funcionario minimizó las declaraciones del intendente Goye que anticiparon la posible ocurrencia de los saqueos en la ciudad y se limitó a señalar que "el intendente deberá decidir qué hace con su vida en medio de la soledad en que se encuentra".
 
La situación
 
Muy informativo el panorama que escribió Adrián Pecollo para el diario Río Negro, de General Roca:
 
"El oficialismo ingresó al peor de los mundos. Quedó sumergido en la furia de la presidenta Cristina Fernández cuando descifró que los saqueos de Bariloche conformaron el nuevo plan de desestabilización y asignó responsabilidad del desmadre a la desintegración del Frente para la Victoria.
 
Situó, otra vez, la carga lejos de la Casa Rosada. Conjetura con responsables directos, pero culpa a los mandos rionegrinos de que sus riñas propagaron las dificultades. Condenó al ostracismo al intendente Omar Goye e inquietó al gobernador Alberto Weretilneck y al senador Miguel Pichetto.
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"Saben –dramatizó la presidenta– que pusieron en juego al gobierno nacional. Bariloche está en Río Negro, el problema es de ustedes. Goye es inviable", sentenció el miércoles ante los rionegrinos.
 
La poca defensa intentada del jefe andino fue infructuosa. El viernes, Goye reabrió cambios en su gabinete, pero todo ya es inútil. Su misión está concluida porque la ira presidencial se asentó en él. Las opciones para su salida se analizan. En Casa Rosada, Pichetto habrá pensado qué extraña valoración de Cristina. Ella lo conminó hace un año a que se alinee con el vicegobernador en defensa de la institucionalidad y ahora no duda en eyectar a Goye cuando un conflicto de Bariloche llegó a su despacho. Puro libreto kirchnerista.
 
La mandataria entiende que no hay sucesos casuales y ubica lo ocurrido en Río Negro en su lógica y repetida muestra de desestabilización. Exhibe un informe reservado que liga a la anárquica Cooperativa 1º de Mayo de Bariloche con la Federación de Organizaciones de Base (FOB), partícipe en los saqueos de Rosario. Esa agrupación se concentró el viernes frente a la Casa de Río Negro. Otras conexiones hilvanadas alcanzaron a los gremios mercantiles, gastronómicos y camioneros.
 
Relativizan esas visiones, pero el gobernador y el senador saben que su futuro está ligado al cumplimiento de lo pedido.
 
"El 2015 está lejos y para el año que viene, vos, Miguel, seguro que serás el candidato y Alberto acompañará con el segundo. Arreglen o quedo en libertad de acción. Y haré lo que hizo Néstor y termino apoyando a otro, como a (Miguel) Saiz", fue la provocación presidencial. En ese entorno, Weretilneck y Pichetto minimizaron discordias y sobreactuaron un reciente entendimiento legislativo, que sólo sirvió para un trabajoso respaldo a la renegociación petrolera. En realidad, el presupuesto hubiera perdido una docena de artículos si no fuera por el voto favorable del bloque radical. La obstrucción pichettista sí fue expuesta por el intendente Martín Soria, lo que provocó la reacción del senador y reveló las grietas justicialistas. ¿Por qué Soria fue convocado? ¿Se trató de un reconocimiento, fue otro destinatario del cuestionamiento o fue avispado del ultimátum para la unidad oficial? Todas esas razones alentaron el convite.
 
El primer remiendo exigido está en el plano político-institucional de Bariloche. El proceso será en el primer trimestre y deberán acordar un candidato, todo un desafío porque el Frente concurrió con dos postulaciones en el 2011: Goye por el PJ y el hoy concejal Carlos Valeri por el Frente Grande. La titular del Concejo, María Martini, es la principal opción, pero otra mirada se concentra en Julio Arrieta, precandidato en la interna, apoyado por Pichetto, y que perdió ante Goye. Falta que el jefe comunal resigne su lugar y, por eso, se prevé una cumbre dirigencial para esta semana.
 
Igual, el empecinamiento de Weretilneck radica en la identificación de los saqueadores, forzando vínculos partidarios y gremiales. Acusó con generalidades y prometió "nombres" que aún no pudo cumplir por la rusticidad de su pesquisa. ¿Servirá a la Justicia? Los detenidos fueron liberados a las pocas horas. Esta situación aportó al discurso nacional. "En Bariloche no hay ningún detenido luego de lo que ha pasado, que era robo en poblado y en banda. Según el Código Penal, de 5 a 15 años", vapuleó, desde su atril. En el mundo judicial callan, salvo que se desligaron con que no había lugar donde mantener esas detenciones.
 
El contexto ha logrado que Weretilneck quede desorientado. Mal momento frente a la reorientación necesaria, con éstos u otros hombres. El ministro Ernesto Paillalef revisa su teoría después de la colisión de su andar con el mandamiento del gobernador. El contraste fue palpable cuando llamó y negoció con la defenestrada Cooperativa 1º de Mayo, a la que Weretilneck asocia con el delito. El funcionario ignoró ese listado y le prometió el pago de un subsidio pendiente de 40.000 pesos. Negaría después ese compromiso por disposición superior. Esa cooperativa siempre consiguió buenos tratos con los gobiernos provinciales y municipales, actualmente disponía de contratos de provisión para el Plan Calor.
 
El papel policial también quedó en revisión. La profesionalización y la reforma pregonada son un camino acertado, pero su deficiente equipamiento y capacitación quedó en patética evidencia ante los desbordes. El retrato de los uniformados desguarnecidos es una imagen para desterrar, pero la esencia no debería abandonarse en la urgencia. Los policías no tenían escudos ni bastones, pero mantenían sus armas (que guardaron). La fuerza se protegió lastimosamente con piedras. Era una organización desvalida. Pero la anterior respondía dramáticamente con balas y el resultado se medía en vidas. Así, hace algo más de dos años tres muertos se registraron en Bariloche. Claro está que la transmutación policial no será sencilla pero, por lo menos, no habría que extraviar la dirección iniciada.
 
El extravío, entre la protección de la vida o de los bienes, fue llamativo en los últimos días. La resistencia también está en la historia reciente. Miles de barilochenses se movilizaron en el 2010 para proteger aquella "seguridad", el entonces gobernador Saiz consideró que los sucesos habían sido "magnificados" por los medios y la corporación policial se reunió en la Jefatura para vitorear al ministro Diego Larreguy y al secretario Víctor Cufré.
 
Sorprendieron, esencialmente, censuras de la dirigencia del Frente. Ocurre que más allá de los comunicados del partido y las posturas del bloque justicialista, cuesta hallar en el archivo del 2010 condenas tan duras por aquella represión frente a las expuestas recientemente. "Está afectada por la situación de su esposo", justificó Pichetto en Casa Rosada cuando Weretilneck aludió al descarnado cuestionamiento de la diputada Silvina García Larraburu. Su marido es propietario de la cadena Todo, que sufrió destrozos y robos en los saqueos.
 
En el gobierno tampoco existió claridad en comunicar cuál era la prioridad en el bien protegido. ¿Será carencia de convicción?
 
La Nación aportó a su interés. Desoyó en el 2010 el pedido de Gendarmería, pero la envío rápidamente cuando la televisión propagaba el descontrol en la ciudad lacustre. Respondió frente a su riesgo. El secretario Sergio Berni encabezó el despliegue nacional y su informe fue lapidario en referencia a la seguridad provincial. Amagó irse con sus gendarmes al confrontar con su par rionegrino, Miguel Bermejo, y el jefe policial, Ariel Gallinger, porque advirtió rodeos en poner bajo el mando de la Gendarmería a los uniformados rionegrinos. Esas inquinas se notarían en el crítico pensamiento de la Presidenta.
 
Otro oficialismo se engendró el miércoles tras el escarnio presidencial. Luego, los tres –Weretilneck, Pichetto y Soria– se juntaron y comenzaron con la tarea de desandar posiciones encontradas. El escollo mayor estará en el ordenamiento de la dirigencia intermedia, ávida de revancha y de intereses contrapuestos.
 
Hay algo positivo. La política volvió a hablar y conversan entre ellos."

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