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Sin límites: Una beba de un año recibió seis disparos en una balacera

Los tiroteos en Rosario, un tema recurrente. Esta vez la víctima fue una niña que se encuentra en grave estado. En enero, fueron 10 los menores que sufrieron heridas de bala en la ciudad. Los ataquen suelen estar vinculados a distintas organizaciones criminales que venden droga.

ROSARIO. Las noticias sobre inseguridad son moneda corriente en la ciudad y la provincia de Santa Fe: todos los días los ciudadanos se enteran de algún robo a un familiar o conocido, o a un local en el barrio en el que viven; cuando no son ellos mismos las víctimas de algún hecho delictivo. A eso, en este último tiempo se le sumaron las balaceras, una modalidad de ataque -o de mensaje intimidatorio- que ya es común.

El sábado pasado (30/01/2021), en horas de la madrugada, una beba de un año recibió seis disparos. El hecho ocurrió en barrio Godoy, al oeste de Rosario, en una casa de pasillo ubicada en 27 de febrero al 7.800. La menor estaba durmiendo junto a sus padres cuando un hombre empezó a dispararles desde la ventana del domicilio.

El padre, Jonatan Ernesto Aguirre, de 34 años, recibió impactos de bala en la pierna, el abdomen y en el hombro, por lo que quedó internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). Por su parte, la madre, llamada Alejandra Esquivel, de 29 años, fue trasladada al Hospital Provincial del Centenario, y en horas de la mañana del sábado le dieron el alta.

La beba se encuentra en grave estado de salud. Está internada en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde fue intervenida quirúrgicamente, ya que su sistema digestivo se vio severamente afectado debido a los impactos de bala que recibió en su abdomen. 

"Estábamos durmiendo, nos despertó un golpe en la puerta, mi marido se levantó y fue a ver qué pasaba, se asomó por la ventana y vio a un muchacho con un arma que le empezó a disparar", contó la mujer atacada a Radio2 de Rosario. Además, Esquivel admitió que su pareja -el padre de la beba- es hermano de Nelson Alexis Aguirre, un narco de la zona que se encuentra en prisión por el homicidio del albañil Javier Barquilla, ocurrido el 2 de febrero de 2015 en Villa Banana.

“No sé si será un ajuste para él o no. Pero la verdad es que nosotros no tenemos nada con nadie, no tenemos ni contacto con él tampoco”, sintetizó Esquivel. 

No fue la única

La beba que fue víctima de este lamentable ataque no es la única menor involucrada en balaceras. En enero, en la ciudad fueron 10 los chicos que sufrieron heridas de bala por esta modalidad delictiva.

Sin ir más lejos, el viernes (29/01/2021), un niño de tres años recibió un disparo en su brazo derecho, luego de que cuatro jóvenes en dos motos dispararon contra una casa y alcanzaran con sus armas de fuego al padre del menor, que lo tenía a upa. Afortunadamente, el nene se encuentra fuera de peligro.

Según cifras del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y del Observatorio de Seguridad Pública del gobierno de Santa Fe, el año pasado en Rosario 871 personas fueron heridas de bala. Esto significa que por cada homicidio que se concretó, hubo cinco lesionados por armas de fuego.

La fiscal María Eugenia Iribarren habló con la radio LT8 y expresó su preocupación por las balaceras: “Esta modalidad delictiva, que hace rato que analizamos y es particularidad de esta zona, no sólo se ha incrementado, sino que también aumentó la consecuencia sobre la integridad física de las víctimas. La violencia y la letalidad van avanzando”.

“Hay una cuestión territorial muy marcada y una cantidad de organizaciones que funcionan vinculadas o enfrentadas entre sí. Por eso creamos una unidad especial formada a partir de querer abordar con mayor profundidad estas situaciones; se unieron tres fiscales de unidades distintas, para investigación y juicio de estos hechos que tienen autores desconocidos y para poder analizar los motivos de quienes disparan y quienes disponen que haya gente que dispare”, explicó la fiscal.

Sobre los motivos de estos ataques, Iribarren expresó que muchas veces se tratan de “cuestiones interpersonales; otras vinculadas a economías ilegales, o con poder instalarse en determinados territorios, o con venganzas y broncas hasta momentáneas. También hubo y hay situaciones sociales que se van profundizando; las crisis favorecen la generación de estos hechos”.

 “En muchísimos casos, las vícitmas no aportan datos para poder investigar porque muchas veces están vinculadas al delito. Por eso, el nivel de esclarecimiento de estos casos es nada más que relativo”, finalizó la fiscal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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