Además, en su entrevista televisiva le solicitó al Gobierno de Alberto Fernández “terminar con la confidencialidad”, haciendo referencia al silencio con el que el Gobierno nacional manejó la cuarentena, cerrando su círculo de decisión en el grupo de expertos asesores en materia sanitaria. “Cuando el Presidente cambió la agenda, empezó a cambiar el rumbo y la cuarentena comenzó a transformarse en programa de gobierno”, dijo Negri.
Esta última frase expresa a las claras que las sensaciones opositoras son las de que el Gobierno se “acomodó con el viento” de acuerdo a las necesidades judiciales de algunos de sus integrantes e implementó la cuarentena como un auténtico método de control, mientras duró la obediencia social. En cuanto a la materia educativa, uno de los temas principales de los últimos días, Negri aseguró que el Gobierno debe garantizar el mayor nivel de presencialidad posible, y no dejar que los gremios politicen la educación escolar.
Estas últimas ideas llegan para responder a los reclamos que los gremios docentes han realizado al surgir la noticia de la vuelta a clases presenciales al menos en un porcentaje. Los gremios docentes, con CETERA a la cabeza han sido exigentes con el Gobierno nacional en cuanto a las medidas, tanto sanitarias como salariales a percibir para hacer posible el regreso presencial de los chicos a los colegios en todo el país.
Schiaretti también recibió fuego de Negri.
Como González García, Juan Schiaretti y Hacemos por Córdoba también recibieron proyectiles mediáticos lanzados por Negri. El Diputado por Córdoba criticó el arreglo del Gobierno provincial con los bonistas acreedores, al cual calificó de “impagable”.
Cabe recordar que Córdoba logró al último momento y en plazos extraoficiales, renegociar su deuda externa por más de 1600 millones de dólares a pagar en 2027, evitando seguir en un default al cual técnicamente entró. Desde la gestión schiarettista, este acuerdo se celebró como un auténtico triunfo, ante la mirada de una oposición que ya había lanzado críticas hacía el default.
Sin embargo, Negri no se quedó de brazos cruzados viendo cómo los actores de Hacemos por Córdoba se burlaban de las “apresuradas” acusaciones opositoras, y comenzó a girar el discurso hacía el acuerdo logrado. En declaraciones a Diario Perfil, el Diputado nacional aseguró que el Gobierno provincial “se apresuró” en cerrar un acuerdo en pos de evitar el concepto de default.
De hecho, en el Gobierno nacional comparten esta idea de “acuerdo apresurado” en pos de “lograr un retorno político inmediato”, según palabras del propio ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán. Es que el acuerdo logrado por Córdoba no le cayó bien a casi ningún sector político, excepto al propio Hacemos por Córdoba, quien se lo anotó como un auténtico triunfo, fiel al viejo estilo “isleño” que el delasotismo instauró en los últimos 20 de gestión provincial.
Además, Negri volvió a arremeter contra el secretismo peronista, que se repitió en la negociación con los bonistas. Según el referente de Juntos por el Cambio, el Gobierno provincial debió informar permanentemente a la Legislatura cordobesa sobre el avance en las negociaciones, algo que no sucedió.
Esta reserva informativa bien puede tomarse como motivo para las críticas políticamente súbitas que la oposición lanzó cuando Córdoba estaba técnicamente en default. Por último, Negri calificó de “mal acuerdo” al logrado por la provincia, y acusó a Schiaretti de realizar erogaciones para obras “marketineras” como la nueva Casa de Gobierno o la nueva Legislatura, aunque destacó la necesidad del cierre de la circunvalación y la obra de gasoductos.
Así es que Negri comenzó una semana de furia contra el oficialismo, tanto a nivel nacional, como también en su propio distrito. Todo ello en vísperas a una nueva elección (14/3) interna de la Unión Cívica Radical en Córdoba, lugar en el que se cocina una parte muy fuerte de la oposición nacional que luego conformará la coalición de juntos por el Cambio de cara a las legislativas.
Negri buscará dominar al partido para llegar con toda la fuerza a la discusión nacional. El próximo 8 de febrero, los contendientes deberán presentar las listas que competirán por el mando del partido, al cual el Diputado nacional buscará llegar (personal o ideológicamente), mediante un acuerdo con el ex intendente de Córdoba, Ramón Mestre.
Ambos actores representan la liga alfonsinista que enfrentará a la Liga Sumar, encabezada por Rodrigo De Loredo, Orlando Arduh y Javier Bee Sellares.