- 4 jueces del Poder Judicial,
- 6 legisladores o representantes del Poder Legislativo,
- 4 representantes de los abogados de la matrícula federal,
- 1 representante del Poder Ejecutivo y
- 2 representantes del ámbito académico y científico.
Además, establece que cada consejero durará en su cargo 4 años y podrá ser reelegido 1 sola vez en forma consecutiva.
Para acceder al Consejo los integrantes del cuerpo "no podrán registrar condenas penales por delitos dolosos dictadas en los últimos 20 años" y que "no podrán ser consejeros/as las personas que hubieran desempeñado cargo o función pública jerárquica durante la última dictadura cívico-militar o respecto de quienes se verifiquen condiciones éticas opuestas al respeto por los derechos humanos". (Siempre son afirmaciones complicadas porque ¿quiénes el que auditor de estas cuestiones?).
Condiciones
"Esto permitirá avanzar en el objetivo central de recuperar la confianza de la sociedad en la justicia, garantizar la independencia del Poder Judicial y el trabajo armónico", expresó Cerruti, quien adelantó también que la propuesta contemplará equidad de género.
La idea es que los distintos estamentos incorporen mujeres, tanto en los lugares reservados a los jueces, a los legisladores, a los abogados y una de las plazas destinadas a académicos o científicos.
Cerruti dijo que el Ejecutivo nviará el citado proyecto "en cumplimiento de lo que se comprometió el presidente Alberto Fernández en su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1 de marzo".
"Luego de haber escuchado las voces y las sugerencias del Consejo Consultivo, el Poder Ejecutivo va a enviar en las próximas horas al Congreso de la Nación para su evaluación y tratamiento un proyecto que modifica la la actual ley vigente de composición y funcionamiento del Consejo de la Magistratura", explicó la portavoz en el inicio de la conferencia de prensa.
Resaltó que, para el Gobierno, "esto va a permitir una representación más equilibrada dentro del Consejo de la Magistratura" y ayudará a "avanzar en uno de los objetivos centrales, que tiene que ver con recuperar la confianza de la sociedad en la justicia, garantizar la independencia del Poder Judicial y un trabajo armónico en el Consejo de la Magistratura"
En cuanto a las mayorías especiales requeridas para la presentación de ternas y la remoción de jueces, se aclaró que no fueron modificadas y que siguen siendo mayorías agravadas
"No estuvo en debate en la ley de 2006, ni en el proyecto que envió la anterior administración, del ministro (Germán) Garavano y no está en debate ahora", señaló Cerruti ante una consulta sobre la posibilidad de que un integrante de la Corte Suprema presidiera el Consejo de la Magistratura.
Cerruti explicó la intención del Gobierno: "Se equilibra la representación de los diferentes estamentos, que es algo de lo que pide la Constitución Nacional a los legisladores cuando crea la figura del Consejo de la Magistratura".
"Nos parece que este proyecto intenta mejorar como funciona hasta el momento (el cuerpo)", reflexionó Cerruti y advirtió que la creación del consejo data del 2006.
"Pasaron 15 años desde entonces, con lo cual han sucedido cosas en la sociedad y en el mundo y nos hace pensar que esta representación (propuesta) es mas equilibrada y que esta formula que estamos presentando va a ayudar a un mayor funcionamiento de la justicia, a una garantía de la independencia del Poder Judicial y que el Consejo de la Magistratura no pueda ser un lugar de litigio de la política sino que esté al servicio de la mejor justicia de los ciudadanos", resumió.
Juzgó que en el Senado habrá "un amplio debate de todas las fuerzas políticas" y luego, cuando pase a Diputados, será finalmente "analizado por el Congreso en su conjunto".